Promesas no apagan dolor en Dosquebradas


Los anuncios de indemnizaciones, asistencia médica y acompañamiento sicológico no son suficientes para aplacar el dolor de las familias de las 13 personas que fallecieron en la explosión del poliducto Puerto Salgar-Cartago, en la madrugada del viernes.

El sábado y domingo, luego de cumplirse el sepelio de trece de las víctimas, algunos de los niños damnificados se mostraban alegres porque a pesar de haber perdido sus viviendas el Niño Jesús se hizo presente en el albergue.

Ecopetrol se comprometió a indemnizar a las 13 familias de los muertos y a sufragar los tratamientos médicos de los 98 heridos. Mientras tanto, la alcaldesa de Dosquebradas, Luz Ensueño Betancurt anunció que los damnificados recibirán durante tres meses un subsidio de arriendo por 250.000 pesos.

Sin embargo, en la comunidad queda la sensación de que se trató de una tragedia que se habría podido evitar.

El sábado, la empresa comenzó las labores de limpieza de la quebrada Aguazul, que surte el acueducto. En los barrios La Divisa y Villa Carola (donde se presentó la explosión) se continuará con el suministro de agua a través de carrotanques.

En el barrio La Romelia se espera que el servicio se restablezca pronto.

Las 153 personas afectadas, fueron reubicadas temporalmente en el colegio del barrio Bosques de la Acuarela. Los aprendices del Sena serán los encargados de hacer el censo de afectación.

La intención del Gobierno Nacional es que las casas destruidas serán reubicadas y las que quedaron parcialmente derruidas serán reconstruidas por el Sena.

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