En medio de una escalda de ataques terroristas de la guerrilla, los colombianos recordarán este lunes el fin de los 3 años en que los rebeldes estuvieron a la vista del mundo
El 20 de febrero de 2002 fue el último día del proceso de diálogo que intentó el entonces presidente colombiano, Andrés Pastrana, con la guerrilla izquierdista, que por aquellos años estaba al mando de su histórico jefe, "Manuel Marulanda Vélez" o "Tirofijo", alias de Pedro Antonio Marín, estuvieron a la vista del mundo, que seguía expectante el proceso que comenzó en 1999 y finalizó abruptamente.
Para Pastrana (1998-2002), el fracaso del proceso de paz entre su gobierno y las FARC fue la mayor derrota de esa guerrilla, que comenzó a ser considerada como un grupo terrorista."No estaban preparadas para la paz", ha dicho recientemente en distintos foros.
El ex mandatario, que había derrotado en la contienda electoral al candidato del partido Liberal, Horacio Serpa, decidió ese día romper unilateralmente el proceso de paz que había comenzado en enero de 1999 con las FARC.
Previamente, el Gobierno estableció un territorio desmilitarizado de casi 43.000 kilómetros cuadrados llamado "zona de distensión", el cual estaba situado en el Caguán, en el departamento selvático del Caquetá (sur).
La gota que rebosó la copa fue el secuestro del entonces congresista Eduardo Gechem, tomado cautivo luego de que las FARC secuestraron un avión comercial y lo hicieron aterrizar en carretera del Huila (sur), el 20 de febrero de 2002.
Al momento de romper el proceso, Pastrana le reclamó a "Tirofijo" el hecho de haber convertido el área neutral en "una guarida de secuestradores, en laboratorio de drogas ilícitas, en un depósito de armas, dinamita y vehículos robados".
El ex presidente destaca, asimismo, que desde entonces se dio paso al llamado Plan Colombia (contra las drogas y el terrorismo, financiado por los Estados Unidos), lo que condujo a un proceso sostenido de fortalecimiento de las Fuerzas Armadas del país.
Uno de los capítulos más recordados del proceso de negociación fue el conocido como "la silla vacía", en el que el presidente Pastrana acudió, el 7 de enero de 1999, a San Vicente del Caguán, para formalizar la mesa de negociación, pero "Tirofijo" nunca se hizo presente tras aducir razones de seguridad.
Apenas dos semanas después de la "silla vacía", las FARC congelaron los diálogos y le reclamaron al Gobierno acciones más contundentes contra los grupos paramilitares.
Y meses más tarde los rebeldes no aceptaron la Comisión Internacional de Verificación propuesta por Pastrana, ya que, a juicio de analistas, la guerrilla estaba "a sus anchas" en la zona desmilitarizada.
Entre agosto y noviembre de 1999 las críticas contra el endeble proceso de paz arreciaron. Una de ellas fue la expresada por el entonces zar antidrogas de Estados Unidos, Barry McCafrey, en la que señaló que en la zona de distensión había una increíble impunidad.
En los meses y años siguientes las FARC perpetraron un buen número de secuestros, entre ellos a reconocidos políticos, al igual que de miembros de la Policía y el Ejército. Se recuerda entre ellos el de la exministra de Cultura, Consuelo Araújo, quien posteriormente fue asesinada con tiros de gracia y cuyo cuerpo apareció después vestido con un uniforme de fatiga.

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