El partido liberal hace rato dejó de ser un partido serio en Risaralda.
Comulga por la mañana y peca por la tarde. Lo acabamos de vivir: llega el presidente nacional del liberalismo, arrasando a las directivas del departamento mientras la de Pereira le hace calle de honor para aumentar la división. Desayunos van y vienen desautorizando directorios locales (Dosquebradas y Quinchía, para citar un par de ejemplos).
La división no es culpa únicamente del representante Patiño, que hace rato no manda, ni aparece. A ello se suma Octavio Carmona que suda liberalismo y que mantiene sede abierta como rezago de lo que queda de este remedo rojo(Vivian López, es candidata a la Cámara y le sobra con què )) y agréguele: el presidente del directorio en Pereira Alonso Mo0lina y el ex candidato Juan Manuel Arango.
Lo digo por más: muchas fuerzas representativas del liberalismo vieron que al desayuno de Mamá flor (que no era cosa distinta que otra emboscada con nombre y autores distintos) lo convocaron fuerzas leales a Juan Manuel (su destino final será ¿la Cámara en fòrmula con Simón? No es de extrañar y está dentro de las posiblidades del juego político)
Poco serio el doctor Simón Gaviria con la cantidad de declaraciones sin escrúpulo que dio en Pereira tratando de decir como el Chavo para el Senado: que si pero que no. Habrá profundas divisiones – anticipadas por lo más – para el Senado rojo en Risaralda y con ello: concejales, diputados y “líderes” al menudeo, con libertad para abrir franquicia. Ya empezaron: Peterson y Lizardo Lopera, van para donde el senador viajero, Juan Samy (de él dicen que quiere tanto a Risaralda que de vez en cuando viene por aquí…). Octavio, que busca consolidar su proyecto a la Cámara, no es extraño que lo veamos doblando dorsal en la carpa del Senador de la U, Carlos Enrique Soto.
UNIR, que entra al juego con todo, con puño y letra, se prepara para julio y poder enseñar así sus dientes. Afilados y gruesos. Llegarán a sus toldas como los gitanos: de muchas carpas dobladas de directorios políticos dispersos. Por el momento van con el Senador Soto en la ratificación de un liderazgo sólido que nadie le discute (además es el único que manda y ejerce dominio sobre su militancia, no nos llamemos a engaños!) UNIR busca consolidar proyecto político con un candidato a la Cámara que sea de sus entrañas.
Otros volverán a tirar la caña de pescar para buscar réditos redondos y financiar sus campañas a la Cámara. Como en el pasado, mijo.
En la Asamblea, dos diputados liberales, Marín – Molina, y que cuentan con la generosidad del conservador Julio César Londoño, montan mayorías cuando quieren. Bancadas, por lo demás flojas, que se ladean en cualquier recodo y se enderezan sin rubor en cualquier recta. Mayorías volátiles, espumosas y con cierto tufillo de cobro y de perverso juego maquiavélico. O, dígame, le interesa a ciertos diputados liberales y conservadores, que ¿al gobernador Botero, le vaya bien? No fue acaso una estrategia de ablandamiento dejar para junio varios proyectos de ordenanza dilatados no por amor al Departamento sino cuando se viene control político? ¿Cuál ha sido el papel de la U ante la Asamblea, si los tienen ¿bloqueados y disparándoles desde muchos lados, con escopeta de regadera? ¿Quien cuida al gobernador? ¡Todos! Gritará el filósofo Sinaí quien señala al MIRA y a Cambio Radical como la antesala de quien baila el vals del poder.

No hay comentarios:
Publicar un comentario