"Silencio por favor, mi gran amigo Carlos Fuentes, se fue", exclamó la Cantante Chavela Vargas, tras conocer en las últimas horas, la muerte del gran escritor. Quienes aún amamos este viejo oficio del periodismo, siempre hemos tenido como gran referente a este escritor mexicano quien nos abandona a sus 83 años, pero el que realmente nació en Panamá, en 1928, puesto que su padre fue un destacado diplomàtico mexicano, que laboró en muchos países de América Latina, lo que permitiò a Fuentes crecer en medio de diversas culturas nuestras.
Usted que lee hoy esta columna está todavía a tiempo de releer dos libros apasionantes y que fueron parte de mi bitácora de vuelo como adolescente, "La Región Más Transparente" y "La Muerte de Artemio Cruz".
Nada más ameno que volver a redescubrír los libros que nos deslumbraron en nuestras etapas de la vida y releer los clásicos, es otra particularidad que deberíamos volver manía.
Lo conocí en forma personal a mis 23 años, solo una vez en una brillante conferencia en el paraninfo universitario de la Universidad Nacional de Panamá, país que solía visitar con frecuencia.
Esa memorable tarde nos habló de James Joyce, William Fulkner, John Dos Passos, puesto que él mismo, a travès de las paginas de oro que escribió, había desarrollado nuevas técnicas para inventar una literatura y que llegara justamente a una nueva clase de lectores.
Por eso duele, que se vaya otro grande, y aunque fue candidato al Premio Nobel de Literatura en reiteradas ocasiones, nunca lo recibió aunque fue merecedor del resto de reconocimientos importantes que debe darsèle a escritores de su talante y grandeza.
También se inicio como periodista en la revista mexicana "HOY", y se graduó de abogado.
Y una cosa que poco se sabe, siempre era de los primeros que recibía los manuscritos de su amigo entrañable Gabriel Garcìa Màrquez, y sometidos a su critica y escrutinio antes de publicarlos en forma definitiva, es más era amigo y confidente también de Mercedes Barcha esposa de GABO, y poco antes de morir, dijo en forma escueta que México era un país muy grande para candidatos tan mediocres como los de ahora y quienes se disputan la Presidencia de la República.
Un buen vino tinto, un habano Cohiba, y releer una de su obras, deberá ser el mejor "programa" para este largo fin de semana en memoria de Carlos Fuentes.

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