Tampoco lo necesitaba, digo. Al fin de cuentas ya lo ven con rostro duro y como enemigo que le quita mercado, al que le meten dentelladas y a duras penas se aferran para no perder la torta.
La red no es virtual, es real: comunica rápido. Construye oportunidades verazmente, como lo articula el encuentro en una reflexión final. Escucha a las comunidades de forma directa. Les respira duro en este ecosistema digital. En esta revolución de conocimiento, creatividad e innovación que nos espera y en el cual estamos llamados a ser “voluntarios” de estos nuevos escenarios, llamados a ser “brigadistas” de esta causas con aplicaciones que generan nuevos tráficos con mensajes contundentes, en un despertar ciudadano, con factores diferenciales en juego.
Pero la noticia está en las redes, en el cyberactivismo, en ese amplio espectro de ciudadanos sin rostro que tienen consternado al mundo e indignado a más de un indecente político o “empresario” de este país de lentejuela y opereta.
O, del que destroza humedales, mata niños, se roba la plata de los medicamentos, el que moviliza a la ciudadanía para causas nobles, colectivas, de liderazgo social, que salva vidas. Un ciudadano político El que no le “come cuento” a las extremas y denuncia por igual a los “buitres” y su “carroña”. Les hace censura moral. El que considera – sin atajos – que este es un ¡nuevo poder ciudadano, QUE GENERA DEBATE PÙBLICO.!
Internet coloca agenda como herramienta cuando tiene objetivos claros.
Comunica por medio de las redes y visibiliza a las regiones de este agreste país. Al fin de cuentas es otra forma de democratizar la información. De no uniformarla y colocarla al servicio de todos. De “trinar”, de colocarle “cara”, de hacer pequeños videos con historias simples y punzantes – muchas de ellas- para ver otra sociedad. Palpita otra Nación. Se siente otro pulso.
Hay muchas “brigadas digitales” en Colombia, creciendo este fenómeno mundial. Hay muchas comunidades trabajando el tema y apropiándose a ritmos increíbles y de forma estratégica de múltiples contenidos, movilizando opinión.
Colombia es otra desde sus aprendizajes colectivos y desde el conocimiento con las experiencias regadas en este encuentro que organizó el MinTIC, la alcaldía de Pereira, ´el Área Metropolitana y la Gobernación del Risaralda.
Herramientas claves que implican una cultura del conocimiento que se construye y se riega por Colombia.
Todo esto ocurre cuando se convoca el gobierno de internet en Azerbaiyán de la mano de gobierno, empresarios comunidad técnica y usuarios para potenciar sus retos presentes. Ni que hablar del Congreso Mundial de Tecnologías de la Información, que como un paraguas se abre en el poderoso Dubái.
Es una forma jerarquizada de ver los desequilibrios próximos desde las redes.
O, como lo dijo Carolina Botero Cabrera, es una forma abierta de ver como “el cambio modifica desde estas ópticas mundiales, los pesos y poderes de la discusión. ¡Tuíteros del mundo, unios!

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