OPINIÓN / 'Dequeísmo'


Nuestro Municipio es de primera categoría; los servidores públicos también lo deben ser, lo que implica -entre otros muchos importantes factores- el saberse expresar. Lamentablemente hay varios de ellos que “chambonean” continuamente, no sabemos si por ignorancia o populismo. Creemos que por lo primero, aunque resulta increíble que un avezado Secretario de Despacho dijera en la radio: “municipal del municipio” (horrible pleonasmo). El DEQUEISMO anidó en las expresiones de un alto dignatario nuestro y, ojalá, lo corrija, aunque ya lo sugerimos hace año y medio, sin resultados.


El dequeísmo es, en castellano, la utilización no normativa de la preposición “de” junto a la conjunción “que” en oraciones sustantivas de objeto directo o en oraciones completivas. Veamos los siguientes ejemplos:

Ø Me ha dicho de que vendrá mañana por la tarde (no normativo) — Me ha dicho que vendrá mañana por la tarde (normativo).
Ø Pensó de que la tierra era redonda (no normativo) — Pensó que la tierra era redonda (normativo).
Ø Opinaban de que las elecciones estaban amañadas (no normativo)
Ø  Opinaban que las elecciones estaban amañadas (normativo).
Ø Creo de que no es justo lo que dice (no normativo) - Creo que no es justo lo que dice (normativo).

Ahora veamos algunas técnicas para evitar caer en tal error:

ü Sustituir la oración subordinada (desde el “que en adelante) por un pronombre o un sustantivo.

ü Otro procedimiento que puede servir en muchos de estos casos para determinar si debe emplearse la secuencia de «preposición de + que», o simplemente “que”, es el de transformar el enunciado dudoso en interrogativo. Si la pregunta debe ir encabezada por la preposición, esta ha de mantenerse en la modalidad enunciativa. Si la pregunta no lleva preposición, tampoco ha de usarse esta en la modalidad enunciativa.
Las construcciones en las que no debe aparecer normativamente la preposición "de" antes de la conjunción "que" dependen de los verbos que expresan:
·       Actos de pensamiento: pensar, creer, considerar, deducir, concluir..." Concluyó que se alejaba del lugar"
·       Actos de habla: negar, decir, afirmar, sostener, opinar, asegurar. "Afirma que le encanta leer"
·       Emociones o estados de ánimo: temer, sospechar, lamentar, desear... "Lamento que te quedaras sin fiesta"
·       Percepciones físicas o mentales: intuir, oír, comprender, percibir...."Intuyo que el plan saldrá bien"
·       Mandato, consejo o prohibición: ordenar, negar, mandar, impedir, aconsejar..."Mandó que nos fuéramos a dormir a las diez"

EL “QUEISMO”.
También conocido como el “antidequeismo”. El queísmo es la omisión de una preposición, sobre todo “de, cuando precede a “que en oraciones subordinadas. Ejemplos:
ü Es hora que me escuchen  (en vez de “Es hora de que me escuchen”).
ü Me alegro que te vayas (en vez de “Me alegro de que te vayas”).
ü No me di cuenta que habías venido (en vez de “No me di cuenta de que habías venido”).
ü Estoy de acuerdo que hay que hacerlo (en vez de “Estoy de acuerdo en que hay que hacerlo”). Obsérvese que aquí cambia la preposición “de” por “en
ü Intentaré convencerte que siempre te amé -en una canción de Antonio Orozco- (en vez de” Intentaré convencerte de que siempre te amé”).
ü Estoy segura que esta vez -en una canción de Paulina Rubio- (en vez de “Estoy segura de que esta vez”).

Para quienes hablamos el Castellano como lengua madre, una forma de saber si la opción normativa obliga a utilizar o no la preposición “de (u otra), es sustituir toda la oración subordinada por “eso: ejemplo: Estoy seguro de (que vienes) < > Estoy seguro de eso. Si dijéramos: “Estoy seguro eso”, no tendría sentido.

EL QUE GALICADO.
El que galicado corresponde a un uso común en el idioma galo (francés) o a una traducción literal del francés que utiliza un "que" o más exactamente un "es que" u otra forma del verbo "ser" acompañada de un "que" innecesario en castellano, que se puede omitir o reemplazar, casi siempre con ventaja, por un adverbio de tiempo, lugar, causa o modo. Considerado en tiempos pasados como grave incorrección, actualmente se cataloga como "poco recomendado", pero no es completamente rechazado por la Academia.

          QUE GALICADO                                       EXPRESIÓN PREFERIBLE 
Así es que me gusta.                         Así es como me gusta. / Así me gusta. / Me gusta así.
Ahí fue que se enamoró.              Ahí fue cuando se enamoró. / Ahí fue donde se enamoró. / Ahí se enamoró.
En esa forma será que lo lograremos.   En esa forma será como lo lograremos. / Así lo lograremos.  
Mañana es que vamos a saberlo.     Mañana es cuando vamos a saberlo.  / Mañana lo sabremos.

Cuando el uso es enfático y hay una preposición antes de la palabra "que", es preferible repetir la preposición o usar una construcción sin "que":

        QUE GALICADO                                              EXPRESIÓN PREFERIBLE
Es por eso que te lo digo.                          Es por eso por lo que te lo digo.    Por eso te lo digo.
Con este propósito fue que la invité.     Con este propósito fue con el  que la invité.  La invité con ese propósito.

Si usted está interesado en no incurrir en el uso del que galicado, puede preguntarse si se puede omitir el "que" o si se puede reemplazar por un adverbio o tal vez repetir una preposición que lo anteceda.

Hay filólogos que ven con indiferencia, e inclusive aceptan, el uso de este galicismo; mientras otros, consideran que se debe erradicar de nuestra lengua por contaminante.


Así, pues, hemos visto cómo este “que” complica un poco su uso. Pero para ello y por ello existe la gramática. Así que a estudiarla, señores Servidores Públicos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario