OPINIÓN / Los resultados electorales del 25 de mayo


Qué alivio que las partes en contienda hayan aceptado los resultados de los escrutinios de la reciente elección presidencial. Hubo amenazas de que, si eran adversos a una de las partes, se desconocerían; por fortuna para Colombia, el partido que había tomado tal postura ganó su nominación para una segunda vuelta y, por sustracción de materia, no se presentó tal rencilla.

Ahora los ciudadanos tenemos el deber de “escrutar”, o mejor escudriñar, o interpretar, tales resultados, razón por la que hemos tratado de compilar la información oficial de la Registraduría Nacional del Estado Civil, desde una visión nacional, departamental y municipal (de Dosquebradas), lo que -eso esperamos- nos permite tener una visión de conjunto, pues con los datos dispersos no se logra. Veamos un primer cuadro:


Nuestro municipio participa con el 0,43% y Risaralda del 2,19% frente al potencial electoral nacional. Pero si observamos los niveles de abstención, hay una “reserva” que puede llegar a contribuir a que alguno de los dos candidatos el próximo 15 de junio salga victorioso. Cabe anotar que los porcentajes de abstención en Dosquebradas y Risaralda, estuvieron por debajo del nacional. Aun así ¿será posible bajar aunque sea en un 10% ese alto porcentaje de abstencionismo?Ojalá lo logremos. Ahora el segundo cuadro:



Se observa que los votos en blanco y nulos, tanto en Risaralda como en Dosquebradas estuvieron por encima del porcentaje nacional; los votos no marcados en Risaralda estuvieron por encima del nacional y en Dosquebradas por debajo.Vale la pena preguntarnos: ¿los votos nulos (3,55%) en Dosquebradas obedecen a falta de pedagogía electoral o a una forma de protesta ciudadana? Creemos que a la última, porque marcar un tarjetón para elección presidencial es lo más sencillo que hay. Ahora veamos el tercer cuadro:


Resulta un tanto difícil entender que, como a nivel nacional, en Risaralda y Dosquebradas,  los tres partidos de la Unidad Nacional (la “U”, Liberal y Cambio Radical) no hayan sido capaces de rebasar los votos obtenidos por el candidato Uribista, doctor Oscar Iván Zuluaga; guarismos muy lejanos de los obtenidos en la campaña al Congreso. Tres contra uno, y ganó el uno. ¿Esto denota que hubo perniciosa desidia de los electos congresistas; y diputados, concejales y comuneros en ejercicio? ¿O que los electores no están amarrados a los designios de los “padres de la patria” como en antaño? ¿O que cada quien “va por lo suyo”?

De otro lado, se observa cómo toda la nación ha dado un viraje hacia la derecha y la extrema derecha: Conservatismo y Centro Democrático, respectivamente. Y a nivel de Dosquebradas es sorprendente porque era un bastión del Liberalismo. ¡Lo que pasa con el transcurrir de los años! ¡Y la mala dirigencia departamental!

Con base en los cuadros anteriores, los lectores podrán, además, sacar sus propias conclusiones con base en los análisis de los datos consignados en ellos.

La segunda vuelta está como para “alquilar balcón”. Ahora se vienen las alianzas, desafortunadamente no programáticas, sino de conveniencias personales. Ayúdame que yo te ayudaré. Nada de raro que más por afinidad ideológica, que existe, la doctora Martha Lucía Ramírez adhiera a la campaña del doctor Oscar Iván Zuluaga con el compromiso de que ella, en las elecciones de 2018, sea la candidata de esos dos partidos.

No obstante, es previsible que no todo el Conservatismo vote ni por Zuluaga ni por Santos; está fraccionado. Unos se irán con el candidato de la extrema derecha y otros con el de centro izquierda. Creemos que con el Polo Democrático Alternativo ocurrirá otro tanto: unos se sumarán a la candidatura de Santos y otros propugnaran por el voto en blanco. ¿Y la Alianza Verde? Ojalá lo pudiera suponer para exponerlo. 

En resumen los ciudadanos, para el 15 de junio, tenemos las siguientes opciones: 1) votar por uno de los dos candidatos en contienda, que es lo más deseable. 2) votar en blanco, cuyos efectos electorales se pierden, por tratarse de una segunda vuelta; sólo constituirá una “voz de protesta” sin consecuencias. 3) Marcar mal el tarjetón para que se anule su voto. 4) Votar pero no marcar el tarjetón y 5) No votar para aumentar el abstencionismo. Votar en la forma anotada en los numerales 2, 3, 4 y 5, es permitir que unos pocos decidan por ellos. En Dosquebradas la suma de estos cuatro factores es del 61,6%, esto es que se impuso la voluntad del 38,4% de los ciudadanos que constituyen el potencial electoral local.

Finalmente una breve reflexión: el 15 de junio, como en cualquier otra elección, no sólo hay que saber votar sino SABER ELEGIR.Por eso hablamos de elecciones, de ELEGIR.

DISCULPAS POR ERROR: Presentamos a nuestros lectores disculpas por un involuntario error de concordancia en nuestro artículo anterior que titulamos: “Los pájaros disparándole a las escopetas; lo correcto es: LOS PÁJAROS DISPARÁNDOLES A LAS ESCOPETAS.

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