El cuadro antioqueño venció 2-1 al equipo barranquillero en el partido de vuelta y se llevó el título en la tanda de los penaltis.
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| Foto / Liga Postobón. |
La fiesta y la pasión por vivir el último partido de esta Liga Postobón 2014-l comenzó por parte de los hinchas ‘Verdolagas’ desde muy temprano en los alrededores de la Unidad Deportiva Atanasio Girardot.
Los nervios y la impaciencia por asegurar una buena silla para tener el mejor lugar en la gran final entre ‘Verdolagas’ y ‘Tiburones’ terminó a las 4 p.m. cuando se abrieron las puertas del ‘fortín del Rey de Copas’, dando la bienvenida a aficionados de los dos equipos que poco a poco llenaron los 40.000 puestos disponibles.
Los que madrugaron en llegar pudieron disfrutar de la presentación del ya tradicional Crisanto Vargas ‘Vargasvil’, quien con su música hizo que los aficionados irradiaran humor.
Así mismo, la rumba la prendieron los antioqueños del grupo Zona Prieta, que levantaron a los aficionados de sus asientos con su género ragga y fusión musical.
El verde de la montaña rompió esquemas
En cuanto a recaudo, la intención por parte de la administración de Atlético Nacional, en cabeza de su gerente Franci Elena Puerta, fue la de registrar récord en taquilla con un mínimo de 2.400 millones de pesos, teniendo en cuenta el lleno del escenario deportivo y que los abonados del club tuvieron el 50% de descuento en su boleta.
La mayor recaudación que tenía ‘El verde de la montaña’ era la del 23 de abril por Copa Libertadores ante Mineiro. Una recaudación exitosa de 1.619 millones de pesos.
La fiesta en las tribunas
Con la salida de los dos equipos al campo, el ambiente digno de la gran final se convirtió en una mezcla extraña que solo brinda el fútbol: una combinación de sensaciones de ansiedad, nervios y alegría de los aficionados chicos y grandes que invadieron sus cuerpos.
Simultáneamente, esa ‘piel de gallina’ característica comenzó a brotar cuando los actos protocolarios dieron inicio. El papel picado, banderas, humo, rollos y serpentinas engalanaron la primera final del año.
90 minutos que hicieron soñar
El pitazo inicial es la señal que invita a todo tipo de aficionado a soñar con el campeonato para su respectivo equipo. Los hinchas locales fueron una sola voz en el Atanasio con los cánticos del 95 por ciento de las tribunas, que hicieron votos para creer en una remontada temprana.
Ahora bien, la fuerza de ‘Curramba’, que en minoría estuvo en el estadio, no paró de alentar sabiendo que toda una ciudad (Barranquilla) estaba enviando la mejor energía para no desentonar con el marcador a favor.
Y fue la parcial verde la que al primer minuto de juego vio como Alexis Henríquez hizo estallar a todo un estadio, una hinchada que se levantó a cantar el primer gol del partido. Felicidad plena que se manifestó en el rostro del seguidor antioqueño.
Con motivo del gol tan tempranero que recibió Atlético Junior, la preocupación fue resaltada en la colonia caribe, que se ubicó en la parte oriental alta del Atanasio Girardot.
Pero como en el fútbol no hay nada escrito y más con un partido de tan alta intensidad, cuando más atacaba el local, llegó el empate visitante.
Un rápido contragolpe hizo que el jugador que ha divido opiniones entre la parcial barranquillera, Édinson Toloza, marcará el empate.
La anotación transformó inmediatamente el sentimiento del hincha ‘Tiburón’ porque el delantero pasó de villano a héroe. Toloza fue el gran anotador de esa gran final (2 goles en total).
Hay que destacar que la alegría en la tribuna jamás se apagó, fue el aliento ensordecedor de las dos hinchadas el encargado de acompañar a sus equipos en el campo de juego.
Luego del descanso y con el pasar de los minutos la presión empezó a llegar por parte de la tribuna local porque a pesar de tener la iniciativa, el equipo verde alcanzó a perder el rumbo del partido.
Con sus cánticos, grandes, medianos y chicos dieron el impulso extra para que Atlético Nacional remontara el marcador frente a un Junior que inteligentemente aguantó alcanzando a desesperar por momentos al cuerpo técnico local por no poder empatar y ‘congelar’ el partido.
La estrella se bordó en los penaltis
Previo al pitazo final por parte del árbitro Ímer Machado, el estadio Atanasio Girardot poco a poco comenzó a silenciarse. Se venía lo inevitable para el equipo local, porque los hinchas verdes eran testigos de cómo nuevamente, después de 10 años, el equipo de ‘Curramba’ les arrebataba una estrella en su propio patio.
El tiempo, que a veces es cómplice de ganar o perder un partido, esta vez fue aliado de Atlético Nacional. En tiempo de reposición, John Valoy le devolvió el alma al cuerpo a todo hincha del ‘Rey de Copas’ que orbita este planeta. Inesperadamente, en la última jugada del partido, el mediocampista de un cabezazo le inyectó la alegría a todo un estadio que parecía no creer en el tricampeonato, forzando a los tiros de punto penalti.
Una serie en la que el equipo que mejor cobró se llevó el título como campeón. Los nervios y los rezos de las dos hinchadas invocando a todos los santos no se hicieron esperar.
El arquero Sebastián Viera, quien mostró una inspirada noche durante los 90 minutos, tuvo la mala fortuna de errar su tiro penalti; lo mismo hizo Jhonny Vásquez.
Por su parte, Nacional fue efectivo anotando todos los cobros y, con la eficacia característica, nuevamente la hinchada ‘Verdolaga’, y por tercera vez consecutiva, pudo gritar ¡CAMPEÓN!
LigaPostobon.com.co

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