OPINIÓN / La hermandad de los egos


Para qué le han servido a Pereira, a Risaralda, tanto “cacaíto” junto ¿empotrados en el alto gobierno? ¿En la mullida diplomacia?

Revisen la lista. Extraños a la mayoría. Ellos son “los embajadores” nuestros. Los que ostentan la perla del mandato Santos. Con su reelección, votamos por la Hermandad de estos calificados egos. Ellos se repiten como la verdolaga.

Hay honrosas y respetables excepciones, no faltase más.

¿Cuántos de ellos nos representan? ¿Corresponden a un mandato político cierto? 

¿Son simples cuotas unipersonales, responden a un verdadero mandato político, son cercanos a amistades de otros “empresarios” de la actividad electoral, son mandados vía Presidente?

La mayoría de ellos, unos con buenas hojas de vida y personas decentes, no conocen el trajinar de lo público. “Son enviados de Dios”. Llegaron allì no por inteligentes –muchos de ellos- sino por una extraña palanca de la diplomacia. Por cercanía al poder. Pero harto distante de la ciudad, de Risaralda. De la gente.

Muchos de ellos de buenas familias, como si “los otros” que llegaran allí lo dejan de ser por no pertenecer a encopetados círculos. De cuna especial. De jaula de oro.

Tenemos el caso de una pereirana que ha recorrido 4 embajadas por extensión y sería justo preguntarle si la región le debe una banana? 

Sería bueno conocer el balance de lo actuado. Extender una larga reflexión sobre ciertos cómodos perfumados nuestros que deambulan en la alta diplomacia, en cargos de relieve sin siquiera conocer las entrañas o el corazón arriero. De vuelta para qué han servido, pregunto. O, si acaso eso del paisaje cultural cafetero, es una broma que se toma en taza.

Acaso, la política, solo les pasa ¿por encima, por un lado, por el desprendimiento generoso de prebendas de jerarquías sociales escapando al circuito de ciudad?

Revisen no más: pocos nombres han sentido el emblema de ciudad, pocos recogen el sentimiento del ciudadano que narra entre angustias el departamento que anhelan sus hijos. Otros solo bromean en el exterior para mejorar pensiones o para inflar la hermandad de los egos que pasean de manera extravagante. Revisen no más.

Miren no más el listado del “servicio al país” que de manera efusiva presentan con diversos estuches y sonrisas. No se de que se rìen. Pero es bueno inventariar lo que ellos han hecho en el “desprendimiento” conspicuo de sus excentricidades. A no ser que les quedemos debiendo y nos cobren de contado el “orgullo pereirano” como lo ventilan en almuerzos y exóticos cocteles de paso por Matecaña en las páginas sociales.

Esas son las “cuotas” del Risaralda. Los que “sacan pecho” o lo esconden cuando le preguntan por respaldos endosados por políticos que detestan y que muchas veces no conocen. Revisen no más. La hermandad de los egos que giran en torno al poder en una extraña red que los habilita para que nos representen, sin credencial alguna.

Sería bueno conocer las virtudes para el ascenso. El “ascensor” o la “palanca” colocada en las alfombras de ministerios y embajadas sin ser sujetada por trapecistas del poder .

Al fin de cuentas, la crisis de representatividad, es de liderazgo y en eso como la verdolaga, nos repetimos como maleza.

Santos II, no puede ser el fracaso electoral de la región vista desde la estratosfera del poder simbólico. Revisen no más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario