Cada elección de junta directiva de la Cámara de Comercio, se convirtió en un espectáculo de poder ruidoso.
Igual, acontece, con el Consejo Directivo de Comfamiliar. Peor con la entronización de malos modales y mañas en Juntas donde los gremiales han colocado su abominable cuota de descrédito.
Muchas juntas han sido cómplices. Muchas entidades han sido saqueadas sin explicación y responsabilidad por parte de ciertos “cacaítos” gremiales desbocados que juegan a sus propios intereses. No a los generales.
La ciudad reclama hoy el vigor – no de un Estado ladrón, ni el “cuarto de hora”– para convertirse en compinches de feudos que “van por lo suyo, por la tajada”. Por el creciente CVY.
La ciudad en un laberinto: que como en la ruleta, se comercializa y se juega. Tahúres y ambiciosos. Eso es lo que no quieren los gobiernos actuales del doctor Vásquez. Igual el médico Botero y las administraciones locales que se estrenan.
Peor no pudo ser mas asqueante, el estado de las alcaldías del Risaralda, saqueadas de manera penosa y vergonzosa, que ante el escenario de la Asamblea, se retrató la corrupción de cuerpo completo y alma oscura. Sin que nadie diga nada hoy y sin que las ias se pronuncien de oficio y conviertan en cabeza de proceso el mundo subterráneo que se deslizó por diversas nóminas.
Peor aun, que la Asamblea escuche dicho concierto para delinquir y la mayoría de empingorotados ciudadanos que la habitan, se crucen y guarden necesario silencio.
Esto no más, para indicar que figuras probas y jóvenes, aguardan ser elegidas esta semana en un cargo de mando como lo es el de la Cámara de Comercio. Para que lideren diversos procesos a favor de la ciudad, de su gente, de sus empresarios afiliados.
Como no ser bueno para Pereira y para dicha entidad, figuras con el talante y la seriedad y la experiencia como asesor empresarial en derecho corporativo, del abogado Gabriel Jaime Vallejo Chujfi, ya fogueado en su secretaría; del doctor Mauricio Vega Lemus con las “millas” suficientes, el carisma, para retomar el mando y orquestar un plan operativo para la región que le vuelva competitividad y productividad. Que le rescate un liderazgo colectivo.
Personas con el brillo del ingeniero Dionisio Arango, ejecutivo joven en el 2000 y con conocimiento de sobra. Bien podría ser el nuevo gerente de la empresa Aguas y Aguas de Pereira, si es que de verdad se busca selección óptima y no una meritocracia criolla donde en la entrevista o en el examen sico técnico se resbala el compadrazgo. Ya muchas empresas de Colombia, quisieran su concurso.
Por igual, figuras jóvenes y meritorias como Santiago Ángel, Catalina Jiménez y el propio Juan David Aristizábal, a quienes – muchos de ellos – les han sobrado dardos venenosos cuestionando su corta edad y asociándola de manera negativa a inexperiencia. Alli hay perfiles, talento probado. Decencia. Amor por Pereira. Ellos honran la estirpe pereirana si es que de verdad se busca consolidar una ciudad generadora de empleo y capital social. Hay hojas de vida para escoger. O, como la del doctor Juan David González Echeverry proveniente de la Cámara y hoy “en préstamo” en la Secretaría jurídica de la alcaldía, en la encrucijada, “jugado” en lo público.
Como bien lo decía el especialista Juan Josè Reyes Peña, refiriéndose a las Cámaras de Comercio: lo público no es asunto que corresponda exclusivamente a la organización estatal y por ello existen desde hace mucho tiempo entidades privadas a las cuales se les ha confiado el cumplimiento de funciones públicas.
Ojalá- eso esperamos – que el código de Ètica y Buen gobierno corporativo para la Cámara de Comercio de Pereira, no sea un saludo a la bandera y antes por el contrario sea órgano de grupos de intereses, internos y externos, que avanzan entre zancadillas. Esos son los gremios que no queremos, donde la buena fe y las deslealtades, se compren.

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