Son 74 los muertos por los choques en el fútbol egipcio


Tres jugadores de Al Ahli, el equipo egipcio más popular y campeón africano, anunciaron su retiro y describieron con crudeza la sangrienta batalla campal que provocó la muerte de 74 personas. "La gente estaba muriendo y nadie hacía nada. Era como una guerra...", contaron

"¿No vale nada la vida?", se preguntó una y otra vez Mohamed Aboutrika, uno de los jugadores más representativos y experimentados del seleccionado egipcio y de Al Ahli, ante la conmoción de lo vivido dentro del campo de juego. La feroz pelea entre hinchas y policías en el fútbol de Egipto dejó secuelas en los jugadores, que tuvieron que ser retirados del estadio en helicóptero después de ver morir decenas de personas frente a sus ojos.

Abourtika, conocido también como el "Zizou egipcio", anunció inmediatamente su retiro del fútbol junto otro compañero, Mohamed Barakat. Mientras que un tercer futbolista, Emad Moteab, comunicó que no volverá a jugar hasta que "haya castigos por la gente que murió", dejando la puerta abierta para un regreso a las canchas.

La figura egipcia criticó a la policía y a las fuerzas de seguridad por no hacer nada mientras los seguidores de Al Masry agredían a los hinchas y futbolistas de Al Ahli: "La gente estaba muriendo y nadie hacía nada... ¿No vale nada la vida?", volvió a repetir con la voz entrecortada.

Encerrado en un vestuario y con ruidos de bala de fondo, el argentino Óscar Elizondo, técnico asistente del Al Ahli, salió ileso de los disturbios y también contó la pesadilla: "Escuchabas ruidos de balas que no sabías si eran de goma o de verdad o simplemente ruidos, gritos, sirenas... Nunca pasé más miedo", dijo en una entrevista telefónica con la agencia DPA, en la que también confirmó que a Mohamed Aboutrika "se le murió un niño en brazos".

Elizondo, testigo directo de la tragedia, reveló que tras los disturbios, su equipo tuvo que estar encerrado junto a 500 personas en el vestuario. "Entraban y salían los heridos. Y por desgracia, tuvimos que ver morir a alguno en el suelo. Había un ataque de histeria colectiva. Perdí la noción del tiempo", se sinceró.

El duelo entre el Al Ahli y Al Masri en la ciudad de Port Said es un partido que puede equipararse con un Real Madrid-Barcelona para los egipcios. Y la situación que se vivió al finalizar el encuentro es una consecuencia directa de la situación de caos político y social que vive el país, ya que desde el derrocamiento de Hosni Mubarak, el estado del norte de África se encuentra en una situación de descontrol.

Otro de los testimonios más conmovedores fue el del español Juan José Maqueda, ex jugador del Real Madrid que actualmente ejerce como entrenador en el país africano, en el Al-Ittihad, uno de los equipos más importantes del país detrás del Al Ahly.

Si bien Maqueda no fue testigo directo de la tragedia, siguió todas las alternativas por televisión y conoce la problemática interna: "Esto no ha sido una tragedia deportiva, es consecuencia de todo lo que ha pasado en el país en los últimos meses. Aquí hay muy poco respeto por la Policía, pues creen que ellos fueron los culpables de la represión y van por ellos. Hay invasiones en los estadios, las bengalas no se esconden, etc.”, relató.

Fuente / Infobae.

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