¡Consciente no es igual a concientizado!



Centra el propósito de éste escrito, auscultar la forma de inducir a la reflexión autocrítica, a quienes de una u otra forma tienen la responsabilidad de: Formar a los suyos, de transmitir conocimientos, de dirigir en sus empresas, organizaciones o instituciones, de aplicar procedimientos para propender por un proceso de transformación socio-cultural de sus gobernados. Se hace entonces referencia a padres de familia, a docentes, a empresarios y a gobernantes.


Suele suceder que no se precisa como se identifica el paso de lo cognoscitivo a lo cognitivo, y no se aprende que al ser humano una cosa es informarlo de lo que debe hacer, otra es que lo haga y mucho más interesante que se convenza de las bondades de lo que está haciendo, de tal forma que contribuya a que otros hagan lo mismo, o al menos lo asuma para si mismo. A lo mejor a partir de allí se entienda porque las niñas y los niños “no obedecen”, los estudiantes “no atienden”, el subalterno no “acoge las órdenes que se le dan”, y los habitantes de un territorio “no acatan las disposiciones de sus mandatarios” 

Bien el análisis se puede plantear en el escenario que no basta con informar o expresar algo, sino que hay que persuadir y hacer que las personas se enamoren de lo que  se busca hacer con y para ellas; si a los hijos se les pregunta si es que no entienden lo que se les dice?, si al estudiante se le interroga porque en ocasiones adopta una actitud hostil?, si al subalterno se le cuestiona por su desatención a lo ordenado, y si al gobernado se le crítica por su indiferencia, insolidaridad y hasta rechazo de la norma, es porque es equivocada la forma como se busca criar a los hijos, capacitar a los dicentes, articular laboralmente a los subalternos y transformar socio-culturalmente a los gobernados. Escenario fácil de identificar en la creciente desintegración de la familia, en los conflictos educativos, en la inestabilidad laboral, y en los procesos de descomposición social.

El tema reviste cierto grado de complejidad, frente a lo cual éste columnista, aparte de reconocer que se tiene básicamente el interés por abordarlo, y de tratarlo de manera desagregada en próximos artículos, se inclina por la prudencia y el respeto a los grandes tratadistas, entre otros -Wertheirmer, kholer, Frederic Bartlett, y Jean Piaget, que lo han estudiado en su correspondiente dimensión, pero ello no obsta para plantear algunos aspectos a saber:

1. Es necesario entender que las niñas y los niños, no son un mundo aparte, tampoco son un mundo diferente, sino que sencillamente son un mundo especial.

2. En la educación no se puede confundir, el dar información con lograr que ésta se vuelva conocimiento, y más aún que su manejo en exceso puede causar “infoxicación”.

3. Laboralmente, la modernidad de la producción exige empresas eficientes, eficaces, efectivas, productivas y competitivas, para lo cual es fundamental entender y asumir a los subalternos como personas incorporables a ese proceso, y no como “apéndices” de las máquinas.

4. La interacción de los mandatarios con sus gobernados, debe partir de entender y respetar lo que significa un mandato ciudadano, y además que prima la calificación que le den a su gestión.

En fin como dicen nuestros campesinos “ahí queda la inquietud”, y junto a ella los siguientes elementos:

Señoras y señores padres de familia, recuerden que se afirma “uno no enseña lo que sabe, sino lo que es”, por ejemplo no le pida a sus hijos que no mientan, si ustedes utilizan permanentemente la mentira. 

Señores de la educación, hay que pasar del texto al contexto, los libros fácilmente se desactualizan, debe enseñarse a los estudiantes que la seriedad de las fuentes está en utilizar bases de datos altamente confiables. En el ejercicio profesional no preguntan formulas, ni teorías, sencillamente se debe demostrar que se sabe aplicarlas y hacer bien las cosas.  
Respetables empresarios una cosa es dar ordenes, otra es saber dirigir y mucho más importante entender el componente económico inmediato, y mejor, avizorar lo que va a pasar para saber como une esfuerzos con sus subalternos, y logran sostenerse y aprovechar para ambos lo que ello representa.

Mandatarias y mandatarios con el debido respeto, los procesos de transformación socio-cultural, no sólo debe ser para los habitantes de la zona urbana, sino que debe ser para personas de todas las edades e incluir a los que viven en la zona rural, recuerden los indicadores de resultado dicen a cuantas personas se informaron, los indicadores de impacto muestran que porcentaje de ellas realmente asimilaron sus loables propósitos en la materia.

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Felicitaciones: A quienes interpretan y aplican la honestidad como un principio, y no andan pregonándola como una bandera para conquistar apoyos, despertar simpatías, o peor para encubrir sus cuestionables actos.

Recomendación: Por naturaleza el ser humano es consciente de las bondades de un consejo, de una buena intención, de una orden, de un sano propósito, pero no es suficiente, declárese satisfecho cuando logre concientizarlo de ello, y hasta convertirlo en un promotor y hasta defensor de ello.

Hoy se termina éste comentario llamando la atención para que Dosquebradas, no olvide que un manejo responsable implica tener claridad en lo que se debe hacer para formar identidad a partir de reconocer que es necesario partir del dato poblacional que muestra que sólo un 23% de sus habitantes, han nacido allí.   
                      
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