OPINIÓN / No voy a engañar a los pereiran@s


Ha sido claro el alcalde de Pereira, el doctor Enrique Vásquez,  en reiterar que la empresa Aguas y  Aguas de Pereira, “ no se privatizará”.

No pretende en este sentido, como lo reafirmó de manera pública,  engañar  o pretender engañar con un fin bastante malintencionado a los pereiran@s.

El sector Agua es estratégico  para el desarrollo de la ciudad y sus próximas generaciones, lo anunció ante el Concejo su actual gerente, el doctor Diego Barragán, persona probada, con experiencia, en muchas empresas.

Dio a conocer la estructura de ingresos  y un moderno plan para la generación de nuevos negocios que ojalá, antes que críticas demoledoras, sin sentido, sirvan para reflexionar sobre el futuro de esta Empresa. Como hecho positivo y ante las amenazas crecientes derivadas del cambio climático, “se le garantiza a la ciudad la estabilidad  en el suministro de agua potable  y la mitigación de riesgos  relacionados con la infraestructura”.

Meritorio que se sabe de una vez por todas, los recursos que se requieren para cumplimiento del mismo  hasta el 2017, del orden de los 200 mil millones de pesos y las inversiones priorizadas de manera puntual. Como bien lo dijo el doctor Barragán ,es todo un reto siempre y cuando se consigan los recursos de cofinanciación. Y se debe hacer ya, sin dilaciones sino con gran visión.     Lo mismo que no da espera y que bien lo tiene claro el Señor alcalde Vásquez, de gestionar recursos por 62 mil millones más ante el Ministerio de Vivienda.

No se puede perder de vista el agua “como el  activo más importante” que hoy existe para la ciudad.
Pero para ello, todas las fuerzas de la ciudad, deben rodear al gobierno local , al gerente Barragán, para que promueva con decisión y firmeza la hoja de ruta expuesta y que no es de poca monta.

Se recomienda un blindaje desde el Concejo para evitar el anticipo electoral mezquino que pase cuentas de cobro o sirva de catapulta a procesos torcidos de amplio espectro electoral. No faltará quien lo promueva  con cizaña y con créditos malévolos para rendimientos personales. No. Se requiere  y es urgente apalancar  el redireccionamiento  y modernización de la Empresa. Igual, que con urgencia  formular sin demoras y oscuros peajes o hábiles maniobras para formular un plan maestro de acueducto  saneamiento  hídrico a 20 años.

Obras como el canal nuevo Libarè por un costo cercano a los 8 mil millones, el bombeo o mitigación de riesgo por 5 mil millones, la construcción de una cuarta planta de tratamiento de  aguas  por 12.600 millones, la renovación de riesgo con renovación de redes, acueducto  y alcantarillado por 30 mil millones, el plan de saneamiento de ríos y quebradas  urbana con sus colectores  e interceptores a lo largo de 14 kilómetros por 18.600 millones,  la construcción de los túneles Otún – Dulcera y Consotà – Otún ,por 30 mil millones y la urgente necesidad de mitigación del riesgo por sismo en tanques de almacenamiento por 8 mil millones, ya que se deben hacer reforzamientos, hablan a las claras de la  envergadura del plan que se expuso.

A ello, sin demora, sumar 23 acciones estratégicas corporativas al 2015, para avanzar sin excusa alguna.  
Esta notificada la ciudad. Lo otro es retroceder y quedar en manos de la improvisación y que algún día de estos amanezcamos sin agua por daños irreparables.

No estamos para  totuma ni para ser miopes. Dos ideas recogidas resumen bien la intervención del doctor Barragán y la pauta trazada por el alcalde Enrique Vásquez: los tiempos cambian  y debemos adaptarnos a las nuevas circunstancias o no descuidar desde esta orilla cafetera como lo estrega con frecuencia el IDEAM, que Colombia, es el país más vulnerable de América Latina ante el cambio climático.

Hay que esperar qué dice el Sindicato de Trabajadores, esquivo a los cambios del momento y a veces, atravesado como el buey, en el camino.

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