Por / FREDDY FERNÁN LÓPEZ PATIÑO
Editor RISARALDAHOY.COM
Luis Norberto Aguirre, es un carretillero que hace 21 años trabaja en este oficio en el municipio de Dosquebradas, pero pronto, tendrá que cambiar a ‘Jalisco’, su fiel escudero de mucho tiempo por un motocarro que será su nueva fuente de sustento.
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Luis Norberto Aguirre y su caballo 'Jalisco'. Foto / Risaraldahoy.com. |
Pero, detrás de este cambio, al interior de las familias de los carretilleros, hay un drama, hay nostalgia, hay lágrimas, hay tristeza, porque es difícil prescindir de los caballos que durante muchos años han halado las carretillas y por lo tanto se convirtieron en un miembro más de la familia, ni siquiera en una mascota, sino en un familiar más, que con su trabajo diario les permitió comer, pagar el estudio, cancelar el agua, la energía, y porque no decirlo, para un gustico de vez en cuando o para comprar la cervecita.
Por eso en la familia de Luís Norberto, su señora y sus tres hijas, ya lloran la partida de ‘Jalisco’, pronto quedará ‘jubilado’ a las malas, seguramente será adoptado por alguien que le dará cariño y lo tratará bien.
“En la familia nos hemos apegado a ‘Jalisco’, él es como un hijo para nosotros, es el todo. Uno aprende a conocerlos, a saber qué les pasa y dónde les duele. Ellos se apegan a uno, y uno a ellos”.
“Con ‘Jalisco’, diariamente me podía ganar hasta 40 mil pesos, el día más malo me quedaban entre 10 mil y 15 mil pesos”.
“Al final del día, lo que quedaba antes de darle cualquier uso al dinero ganado, primero lo que hacía era partir por mitad con ‘Jalisco’. Entonces a él, le compraba el pasto, la caña, el grano, la miel y la mogolla”, dice con nostalgia Luis Norberto.
Y es verdad, con ‘Jalisco’ bien alimentado, con trato amoroso y con un buen descanso, al día siguiente estaría listo para otra dura jornada de trabajo.
Luis Norberto está a la espera de que le entreguen su motocarro, de que le enseñen a encenderlo, a carretearlo y que le den el manual de uso. Con ‘Jalisco’ la cosa era distinta, un solo silbido y aparecía Jalisco imponente y voraz, listo para iniciar la jornada del día.
Muy pronto, Luis cambiará su silbido por una llave que girada a la derecha encenderá su nuevo ‘caballo de acero’, mientras tanto ‘Jalisco’ en alguna finca extrañará a su amo, el tráfico vial, la pesada carga, la conversa y sus arrumacos.
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