Los Comunicadores Sociales en los adultos y los Maestros o Profesores (como prefieren que se le llame) en los niños y adolescentes, tienen una importante responsabilidad por su influencia en el buen o mal uso de algunos términos de nuestra lengua castellana.
Y nos preocupa el desbordado mal uso del verbo COLOCAR que se le viene dando en los medios de comunicación y en las aulas de clase y, de contera, en charlas o conferencias formales o informales. Inusitado auge ha tomado el uso del verbo colocar en vez del verbo poner. Se le reemplaza indiscriminadamente, de manera que pronto estaremos escuchando o leyendo: “se le colocó la nariz roja”, en vez de “se le puso la nariz roja”; “la gallina colocó el huevo” en vez de “puso el huevo”; y en relación con ponerse el sol, se dirá “se colocó el sol” y entonces el término relacionado poniente ¿por cuál se reemplazará?
Estamos seguros que este “coloquismo” hiere en grado sumo el oído de quienes saben del buen uso de los verbos colocar y poner. Algo así como cuando un conocedor de los acordes musicales se fastidia al escuchar a un músico o cantante desentonar en una o varias notas. Hace algunos años el gran periodista y excelente escritor Juan Gossain emprendió a través de RCN una campaña para combatir el mal uso del verbo COLOCAR. No sabemos si en otros lares de la Patria arrojó resultados positivos, pero en nuestra región, no; de ahí que nos sintamos impelidos a escribir esta nota, que ojalá sea de utilidad para quienes tienen el deber del buen decir y escribir.
Comenzamos por señalar que la Academia de nuestra Lengua registra 44 acepciones de uso común del verbo PONER, además de 19 giros de carácter morfológico (familiar, coloquial y figurativo); en tanto que de COLOCAR sólo registra cinco significados. Repetimos: sólo cinco significados. Son ellos:
1. Invertir dinero.
2. Acomodar a alguien, poniéndole en algún estado o empleo.
3. Encontrar mercado para algún producto.
4. Poner a alguien o algo en su debido lugar.
5. Dicho del alcohol o de una droga: causar un estado eufórico.
No obstante, podemos afirmar que el verbo COLOCAR se reduce a los significados de los 3 primeros numerales, porque: a) el numeral 4 es una acepción del verbo PONER, por lo que consideramos recomendable usar éste y no aquel; y b) el sentido del numeral 5 resulta muy disonante o afectado al decir “tómate este brandy para que te coloques alegre” o acaso ¿no suena mejor, más armonioso, expresar: “tómate este brandy para que te pongas alegre”? ¡Claro que sí!
Resulta engorroso relacionar las 44 acepciones de uso común del verbo PONER además de los 19 giros de carácter morfológico, en un breve artículo periodístico como este. Pero a quienes tengan interés en profundizar en este tema, los invitamos a que consulten el Diccionario de la Real Academia de nuestra Lengua.
Lo que sí resulta claro es que si utilizamos el verbo COLOCAR únicamente con alguno de los significados de los tres primeros numerales citados obviamos su mal uso; y hemos optado por el camino más breve. Esto es, que utilizando más el verbo PONER, que tiene tantos significados y giros, tenemos menos probabilidades de equivocarnos porque la relación es de 63 a 3.
VOLVER A REPETIR.
Esta frase, por trillada, se ha convertido de uso común, pero mal aplicada. REPETIR, según el diccionario Pequeño Larousse, significa volver a decir lo ya dicho o hacer lo que ya se hizo. Con esta sencilla definición, seguramente, se denota el mal uso de la frase del título, que no es otra cosa que un pleonasmo.
Y el Diccionario de la lengua española, 2005 Espasa-Calpe, señala los siguientes significados:
1. Volver a hacer o decir lo ya hecho o dicho. Se repite mucho al hablar.
2. Volver un estudiante a hacer un curso o una asignatura por haber suspendido. Ha suspendido todas las asignaturas, por eso tiene que repetir.
3. Venir a la boca el sabor de algo comido: me repite el ajo.
4. Servirse de nuevo de algo que se está comiendo: la sopa está muy buena, ¿puedo repetir?
5. Volver a suceder algo: en esta carretera se repiten los accidentes.
“Vuelvo a repetir” equivale a decir vuelvo a volver. Es mejor utilizar reiterar, repetir o insistir, pero sin el verbo volver porque se incurre en pleonasmo. O recurrir a otros giros idiomáticos como lo digo hasta la saciedad, no me cansaré de repetirlo, vuelvo y digo o hago, etc. si lo que se desea es hacer énfasis en lo dicho o hecho.
Quizás de esta manera acabemos con esta “repetidera de la repetición repetida”.
FELICITACIONES.
Este nueve de febrero en Colombia se celebra el día del PERIODISTA, tarea por cierto bastante difícil y riesgosa, especialmente para quienes han tenido y tienen el valor de hacer periodismo de investigación y denuncia. La prensa o, en general, los medios impresos tienen la ventaja para el lector de poder demorarse más en leer y releer, para analizar, el contenido de un artículo e interpretarlo de la mejor manera y, además, porque lo escrito, escrito está, como sucede en éste periódico electrónico RISARALDAHOY.
Por ello, queremos hacer llegar a todos los PERIODISTAS de nuestra comarca las más cálidas felicitaciones en su día y desearles continúen cosechando muchos éxitos; especialmente a dos que nos han honrado con su amistad: Freddy Fernán López Patiño y Julio Fernando Hurtado C.

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