Por / PABLO MORENO
Pueblo Rico, Risaralda, 12 abr (SIG). Cuenta Samuel Colorado Hincapié que en el año de 1888, quienes habitaban los que por entonces se conocía como Jamaraya, querían cambiar ese nombre por el de Puerto Rico, pues en aquellos tiempos lo que es hoy Pueblo Rico (Risaralda) era paso obligado, una especie de puerto de salida, para los comerciantes que iban hacia el Chocó.
"Los inicios de esta población fueron con 43 casas que albergaban a 70 familias. Timotea Rincón, mi abuela, fue la esposa de Alberto Segundo Hincapié, el primer Alcalde que tuvo Pueblo Rico", dice Samuel.
A la plaza principal de Pueblo Rico en sus primeros tiempos llegaban el domingo los campesinos a vender sus productos (Foto cortesía de la Biblioteca Municipal).
No obstante sus 72 años conserva en la memoria a su abuela, a quien recuerda como mujer trabajadora y amante de la política. A ella durante l Guerra de los Mil Días le rasgaron las orejas por arrancarle unos aretes de oro
"A don Segundo y a mi abuela los amarraron a un palo para matarlos, cuando el país estaba en la Guerra de los Mil Días. A ella le jalaron los aretes y le rasgaron sus orejitas, y se salvaron porque un tipo le dijo a los que la amarraron que venía el General Rincón y resulta que él era sobrino de mi abuela y los dejaron por que salieron a reunirse con la chusma".
Toda su vida Samuel ha estado en estas tierras. Conoció a la esposa de Pinzón, uno de los fundadores del la población que hoy alberga a más de 12 mil personas.
Mientras sus manos arrugadas sostienen dos pequeñas esferas en piedra que encontró cuando trabajaba como constructor; comenta los orígenes de su padre, a quien la propia pobreza aguijoneó su deseo de salir de esa condición.
Con el fruto de su trabajo el padre de Samuel compró varias fincas y cabezas de ganado, pues esa era su pasión.
"Gracias al trabajo como comerciante de sal, cuando mi papá nos tuvo no conocimos pobreza. Él fue muy organizado y siempre se preocupó por nosotros", recuerda Samuel, quien solo cursó hasta cuarto de primaria y dedicó su vida a administrar los negocios de su padre.
Pueblo Rico basa su economía en el cultivo de caña, en la ganadería, en el banano, y poco a poco el turismo fue desapareciendo como fuente de ingreso para muchos de sus pobladores, a quienes desplazó la guerrilla.
"Por ejemplo, yo fui secuestrado. A mí me cogió la guerrilla en una base que hay aquí cerca y se llama Montezuma, donde mataron al Coronel Sánchez", señala.
Cuando se produjo el plagio estaba trabajando en una obra de mantenimiento de la vía que pasa por la zona.
"Ya habíamos limpiado y cortado. Estábamos haciendo una excavación y esperando una moto niveladora que traía mi sobrino para cunetiar la vía que estaba en mal estado. Recuerdo que esa tarde estaba encapotada y haciendo mucho frío, como a la una de la tarde llego la guerrilla y nos sentó a la orilla de la carretera, habían más de cien".
Esa experiencia duró toda la madrugada. Narra los momentos que vivió durante los enfrentamientos entre la Fuerza Pública y la guerrilla, y cómo se
Protegió de las balas que llovían de todo lado.
Su mayor impresión fue cuando le preguntó a la mujer que lo custodiaba qué iban a hacer con ellos, -aquí se muere hasta el diablo-, le respondió la guerrillera.
"Luego de un rato volví a mirarla tendida en el piso y vi que no respondía, gateando empecé a pasar por encima de los compañeros y les dije que me maten corriendo, vi como una comandante morena y de gafas, bien armada, disparó contra dos guerrilleras que se encontraban heridas, una en un ojo y otra en el estómago, pues ellos no cargaban a nadie eso fue plomo y corra toda la noche hasta que nos liberaron. Esa noche yo creo los muertos pasaron de 100", dice Samuel.
El Retorno
En zona rural de Pueblo Rico hay varios resguardos indígenas, uno de ellos pertenece a la comunidad embera katío y otro a la embera chami, que se diferencian por su estructura sociopolítica.
"Nosotros somos más organizados a nivel político que los embera chami. Entendemos la política. Otra diferencia es que, por ejemplo, entre nosotros nos comunicamos con la lengua nativa mientras que los embera chami se comunican entre ellos en español, poco usan su lengua ancestral", explica Jesús Incuba Aria, coordinador del retorno de 120 familias que estaban en Bogotá por causa de la violencia.
Jesús Incuba, líder embera katío, en compañía de la más pequeña de sus siete hijos.
"En Bogotá usted sabe que ayuda económica es difícil. Nos ayudaron a trasladarnos a Pueblo Rico. Es muy difícil la ciudad y la Unidad de Victimas ayudó a retornar al resguardo. Usted sabe que uno no encuentra fácil trabajo y las mujeres deben pedir colaboración para vivir", cuenta Jesús.
Sus dotes de líder lo llevaron a solicitar ayuda para un resguardo en la ciudad, para obtener alimentación y vivienda para su gente.
Gracias a la Unidad de Victimas, entidad que ha liderado el proceso de retorno, ellos quieren volver a su tierra para poder desarrollar un cultivo de pan coger, trabajar en piscicultura y en la cría de cerdos y pollos.
También esperan que alrededor de 70 niños puedan acceder a la educación, pues al salir abandonaron su tierra y las construcciones, "hay que levantarlas para que ellos estudien", acota.
"Estamos agradecidos con el Programa de la Primera Infancia porque allí han atendido a nuestros niños, les dan comidita y pueden tener valoración de nutrición y derecho a salud", asevera Jesús.
Trasmitiendo en vivo y en directo.
"En el año 1997 o 98 tal vez, trasmitimos en directo unas ferias y fiestas de Pueblo Rico. Era la primera emisión del canal y la hicimos con una sola cámara. Los esposos se quedaron en las casas, vieron las fiestas y al otro día solo se veían las peleas. Eso no lo volvimos a hacer, eso fue la inexperiencia de uno", relata José Orlando Valencia, de 42 años, operador e instalador del canal comunitario de Pueblo Rico.
TV 5 Canal Comunitario inició desde cero y poco a poco ha ido adquiriendo los equipos que le permiten funcionar por el sistema de televisión por cable que tiene el municipio.
A José se le conoce en el canal como el "hombre orquesta", entre sus labores están: la instalación del sistema para los nuevos usuarios, el mantenimiento de los equipos, el manejo de cámaras, el mantenimiento de los equipos y los computadores del canal.
"Yo me puse a estudiar con unos libros muy grandes. A medida que pasaba el tiempo, la experiencia, me permitió hacerme cargo de los equipos. Me gusta la internet, pero no la utilizo para ver las redes sociales. Me gusta ver en ellas cómo aprendo cosas nuevas para aplicarlas en la Asociación Cívica Parabólica del Municipio de Risaralda", cuenta Jesús, mientras repara un decodificador averiado por una sobrecarga, según su acertado diagnóstico.
En la actualidad el sistema de televisión por cable cuenta con unos 800 abonados que acceden a 42 canales.
"Nosotros pagamos los derechos para transmitir canales como: Discovery Channel, TNT, Bumerang, entre otros", señala.
Desde que supo que el Presidente Juan Manuel Santos visitaría la población, se reunió con las directivas para explicarles la importancia de transmitir el Acuerdo para la Prosperidad 103 que se efectuará en el parque principal de Pueblo Rico.
"Ya tengo instalado un cable coaxial para conectar una o si puedo dos cámaras para transmitir el evento. Estamos preparados para cubrir el evento desde varios ángulos", sostiene este hombre que lleva 20 años trabajando en esto de las comunicaciones y quien con su trabajo costea la carrera de Medicina a uno de sus hijos.
José Valencia aprendió de manera empírica el manejo de un sistema de cable.
Su deseo por capacitarse lo ha llevado a tomar varios cursos en Fedecoter (Federación de Antenas Parabólicas de Risaralda) entidad que mensualmente brinda capacitación a técnicos y operarios de los sistemas de televisión comunitaria en Risaralda.
Este es José, un apasionado del estudio, cuyo amor por el trabajo y por su comunidad tienen a Pueblo Rico "informado en vivo y en directo".
Fuente / Presidencia de la República.
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