OPINIÓN / El nuevo periodismo

 Escribo esta columna en forma habitual, sobre temas generales por ello hoy hablo del Nuevo Periodismo y porque, acompañado de nuestro editor Freddy Fernán López, atendimos el gentil llamado de mí amigo Juan Guillermo Ángel Mejía, Gerente y Director del Periódico La Tarde de Pereira,  para formar parte también, del  Foro de Medios y en representación de nuestro portal WWW.RISARALDAHOY.COM.

Allí estuvimos unos 20 protagonistas de los medios de Comunicación Social de Risaralda, y seguiremos asistiendo puntuales a la cita, y estaremos ambos, comprometidos con los temas regionales que  allí se proponen.




De hecho, y cumpliendo las tareas sugeridas en la mesa de diálogo por el colectivo periodístico, esta semana realicé una crónica urbana de televisión, sobre como se ha perdido el civismo entre los pereiranos, para el Magazín  MUNDO VIP, que realiza  mi  también amigo  y entrañable colega Jhonny Saavedra en el canal UNE, y que  se emite  entre otros horarios,  los sábados a las dos de la tarde.

Llevo ya, largos 30 años en este hermoso y sacrificado oficio del periodismo, gracias a Dios  aprendí lo que es la honestidad de informar bien, pero eso sí, leyendo, viajando  y viviendo mucho,  a golpe de "Grandes chivas" y honradas crónicas urbanas, las ya básicas y poéticas reglas del Nuevo Periodismo.

Le he aprendido en el camino de la vida profesional, a grandes maestros con quienes tuve el  humilde privilegio de trabajar como corresponsal, de tantos medios en el exterior y en Colombia; y como Yamit Amat  y Julio Sánchez en Caracol Radio y CM&, o María Isabel Rueda, en el Noticiero 24 Horas, o Cecilia Orozco en el Noticiero de las 7, o bien, Antonio Martínez mi gran jefe en la Agencia Española de Noticias EFE, y Oscar Osorio Ospina en el Diario del Otún y la desaparecida revista local Página 12 por mencionar algunos 

Ahora con mi nuevo ‘jefe’ Freddy Fernán López y otros periodistas locales más, nos hemos asociado en el también colectivo informativo de WWW.RISARALDAHOY.COM, una página web que cada día por fortuna y gracias a nuestros miles y miles de lectores tanto en Colombia como el exterior crece más y más en lectores y seguidores, gracias a un trabajo transparente, sencillo, plural, honesto, vertical, y sin censura, ni ataduras  políticas de ninguna clase, en el que en honor a la verdad, no ganamos mucho, pero nos divertimos a montones. Haciendo un nuevo periodismo responsable y abierto a todas las tendencias políticas del país.

Una vez alguien dijo que ser periodista es la forma más divertida de ser pobre, y eso en nuestro caso es cierto, pero nuestra dignidad siempre estará intacta, así le duela a cuanto corrupto se nos atraviesa en el camino y que con valor denunciamos a través de la noticia confirmada, porque los los dineros de nuestro pueblo son sagrados y el que no quiera que lo critiquen sencillo, no se meta funcionario público, porque es nuestro deber moral esculcar e intentar encontrar siempre con rigor informativo, la verdad de los hechos.

Una vez, en marzo de 1981,  en cuando  yo era un simple estudiante becado de la Universidad Nacional de  Panamá, nos tocó un viaje en alta mar, a un grupo selecto de  estudiantes de periodismo de varias naciones con el General Omar Torrijos Herrera hombre fuerte de esa maravillosa nación, y ya en ese momento alejado del poder, nos soltó en ese único encuentro en mi grabadora, una frase para mí memorable: "A MÍ, DÍGANME LO MALO, QUE LO BUENO YO YA LO SE".

Tres meses después, su avión cayó accidentado misteriosamente en las montañas panameñas... Ahora con rigor, escribo un libro que me demanda horas de disciplina, en las poéticas y hermosas madrugadas aquí, en la maravillosa mariposa verde de nuestra Risaralda del alma, y en el que contaré verdaderas y primicias aún ocultas por la historia y relacionadas con mis experiencias como Corresponsal de Guerra en Panamá, Centro América, el Caribe y Colombia-

Por eso con la misma vitalidad y honestidad que ha caracterizado mi  simple trayectoria de periodista, seguiremos con los mejores y honestos periodistas regionales siendo testigos serios de la vida cotidiana.

Por ello, finalmente, a Tom Wolfe, Norman Maíler, Gay Talase, Truman Capote, a nuestro Nobel  Gabriel García Márquez, Tomas Eloy Martínez, y a Jorge Lanatta, no solo los hemos seguido y leído, con rigor, sino que al unísono le hemos aprendido aquello de que: "POR LA VERDAD: LA VIDA, PERO POR LA VERDAD"

johnj.posada@gmail.com

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