Por: CARLOS OBREGÓN
Correoconfidencial.com
Las últimas encuestas revelan que la fotografía que vienen tomando los encuestadores desde finales de 2013 se quedó con la imagen congelada: ni el candidato – presidente (o vicerversa) rompe el techo del 30 por ciento en la intención de voto ni quienes serán sus competidores superan, individualmente, el 9%.
La prueba es clara: la medición de Polimétrica el 24 de enero dio el siguiente resultado: voto en blanco, 30%; Santos 26%; Enrique Peñalosa, 9%; Óscar Iván Zuluaga, 8%, y Clara López, 7%.
En los tres casos, los análisis destacan que la intención del voto en blanco supera de lejos el ánimo del elector hace 4 y 8 años, cuando no superaba el 5%.
¿Por qué Santos no sube y en el pelotón de abajo nadie logra una fuga?
Un optimista diría que la campaña no ha empezado, no hay vallas, no hay debates en televisión y la estrategia publicitaria no se conoce.
El argumento es parcialmente cierto. El presidente es el colombiano de mayor registro en medios y desde finales de noviembre anunció que buscaría la reelección; Zuluaga lleva más de tres meses en campaña, lo mismo que Clara López. Y sin embargo las cifras no varían. El argumento del optimista se aplicaría más para los casos de Ramírez y Peñalosa.
Antes de la largada se esperaba que el respaldo creciente al proceso de paz ayudaría al presidente Santos; que el respaldo de Uribe a Zuluaga lo convertiría en el hombre fuerte contra la reelección y que la candidata del Polo recogería el favor de los indignados que pusieron al presidente contra las cuerdas en 2013.
Una segunda explicación, menos optimista: lo que está pasando estaría más asociado al tema de la reelección donde la gente pierde el interés porque da por adelantado que el presidente, con su poder, es imbatible. La reelección podría llevar a la realidad política de que el país slo tenga candidatos de mucho peso cada ocho años. De ser así, solo dentro de cuatro años podría haber una contienda con pesos pesados como Germán Vargas, Jorge Robledo, Simón Gaviria, el general Naranjo, tal vez Gustavo Petro, Rafael Pardo y uno o varios de los actuales alcaldes y gobernadores.
Es probable que la foto cambie a partir de abril. Dependerá de cómo vaya el proceso de paz, de las fórmulas que escoja cada candidato para la Vicepresidencia y del mensaje que escojan para convencer a elector.
Aún hay mucho tiempo para, por lo menos, morderle espacio al blanco y a los indecisos.

ENRIQUE PEÑALOSA ES LA MEJOR OPCIÓN Q TENEMOS LOS COLOMBIANOS, NI URIBE , NI SANTOS, NI VARGAS LLERAS, EL CAMBIO LO DEBEMOS HACER PENSANDO DIFERENTE.
ResponderEliminar