POLÍTICA / Ni vender el voto ni votar por personas corruptas o incompetentes, pide a colombianos Arzobispo de Medellín

El Arzobispo de Medellín, monseñor Ricardo Tobón Restrepo, en inusual comunicado, impartió “orientaciones” a los colombianos frente a las próximas elecciones y les pidió, entre otras cosas, no vender el voto, ni votar por personas corruptas o incompetentes.

“El voto no se vende. Por ninguna cantidad de dinero o por ninguna ventaja personal se entregan la dignidad y la libertad que conlleva el ejercicio democrático de decidir el futuro de la patria. Por votos a la ligera o comprados han venido no pocas desgracias a Colombia”, señala el prelado en el documento.

El arzobispo advierte que con el fin de escoger las personas competentes para Gobernar el país, los colombianos deben conocer la trayectoria y las propuestas de los candidatos.

“Debemos valorar a los candidatos competentes y honestos que entienden la política como un noble servicio a la sociedad”, señaló.

Además subraya que “los ciudadanos tenemos derecho a que los candidatos presenten propuestas de gobierno claras y viables que lleven a un desarrollo integral, a una solución de la inequidad social, a posibilidades de empleo y educación para todos y a la superación de males endémicos como la violencia, la pobreza y la corrupción”.

Igualmente, Monseñor Tobón Restrepo exhorta a los colombianos a derrotar “guerra sucia”, en referencia a aquellos candidatos que hacen campaña para destruir e insultar a sus contendores, por lo que pidió se promuevan debates de altura.

El texto integral del documento del Arzobispo, es el siguiente:

ORIENTACIONES ANTE LAS PRÓXIMAS ELECCIONES

Colombia vive este año un momento de particular importancia al disponerse a elegir los Parlamentarios y el Presidente, que conducirán la República en los próximos cuatro años. Los católicos debemos ser los mejores ciudadanos y, por consiguiente, debemos participar con responsabilidad en los comicios. En este sentido, resulta útil tener presente las siguientes reflexiones.

1. Hay que votar. Legalmente, el voto no es obligatorio; pero es un derecho y un compromiso ético. Un ciudadano consciente y coherente no puede dejar de participar en un momento en el que se juega el futuro de su patria y se deciden cosas fundamentales que atañen al bien común.

2. La desconfianza, el pesimismo y la apatía de los ciudadanos en un proceso electoral no le convienen al país. No corresponden exactamente a la verdad pues todo no es absolutamente malo o imposible y no solucionan nada pues no producen lo contrario de lo que temen o critican.

3. El voto debe ser consciente. Es preciso conocer bien la trayectoria de los candidatos que se van a elegir, las propuestas concretas que hacen, las personas que los apoyan y asesoran, para escoger los más competentes para gobernar y los que sin intereses egoístas estén comprometidos con el bien de toda la sociedad.

4. El voto no se vende. Por ninguna cantidad de dinero o por ninguna ventaja personal se entregan la dignidad y la libertad que conlleva el ejercicio democrático de decidir el futuro de la patria. Por votos a la ligera o comprados han venido no pocas desgracias a Colombia.

5. No se vota nunca por personas corruptas o incompetentes. Colombia se beneficiaría si algunos medios de comunicación, el interés de ciertos empresarios, la intervención de organizaciones ideologizadas, la manipulación con encuestas y la actuación de grupos armados no impidieran una presentación objetiva de personas y propuestas, un debate profundo y una opción consciente y libre por parte del pueblo.

6. Los ciudadanos tenemos derecho a que los candidatos presenten propuestas de gobierno claras y viables que lleven a un desarrollo integral, a una solución de la inequidad social, a posibilidades de empleo y educación para todos y a la superación de males endémicos como la violencia, la pobreza y la corrupción.

7. Debemos valorar a los candidatos competentes y honestos que entienden la política como un noble servicio a la sociedad. Merecen un verdadero apoyo aquellos políticos que, más allá de egoísmos y pasiones partidistas, se dedican a pensar y construir proyectos y soluciones de fondo para el país.

8. Derrotemos la “guerra sucia”. En un país que ha sufrido tanto por la violencia no podemos votar por quienes hacen campaña política destruyendo con el insulto y la agresión a los contendores, en lugar de promover un debate de altura. Personas violentas difícilmente pueden trabajar por la reconciliación y la paz en el país.

9. Aprovechemos estas jornadas electorales para formarnos en materia política siguiendo la doctrina social de la Iglesia, para sentirnos todos corresponsables del proceso histórico que va realizando Colombia y para crecer en un sano patriotismo, un valor que puede estar un tanto arrinconado.

10. Pongamos en las manos de Dios, con confianza, el futuro de la patria y el servicio de los gobernantes que resultarán elegidos. Desde nuestra fe en Dios, reforcemos el compromiso con la causa de los más pobres, el propósito de una profunda unidad nacional y una serena apertura a la esperanza.

+ Ricardo Tobón Restrepo
Arzobispo de Medellín

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