La Policía Nacional con apoyo de las autoridades locales y la Fiscalía, comenzó a ejecutar la orden del Presidente de la República, Juan Manuel Santos, de derribar las edificaciones que amenacen ruina, y estén convertidas en centro de acopio y distribución de estupefacientes.
En 24 horas fueron derribadas 52 instalaciones, de las 89 identificadas inicialmente como focos de inseguridad. 36 construcciones estaban reportadas por las alcaldías locales, 2 por la Dirección Nacional de Estupefacientes, y 14 las entregaron los mismos propietarios, que fueron desplazados por la acción de los delincuentes.
Esta cuarta fase de la ofensiva nacional contra el microtráfico, deja 233 allanamientos en las denominadas “ollas” y 43 extinciones de dominio a bienes utilizados para la venta de estupefacientes. Desde que el Jefe de Estado impartió la orden de derribar los expendios, las unidades policiales han capturado a 43 “jíbaros o distribuidores”, que están en manos de la autoridad judicial competente.
El Gobierno tiene identificados 322 puntos críticos, donde se concentraron las mafias criminales dedicadas a la comercialización de alucinógenos al menudeo. Allí la Policía Nacional mantiene el compromiso de librar a la ciudadanía de factores que comprometan su seguridad, mientras intensificará las labores de prevención, control y registro en áreas residenciales, colegios, parques y zonas comerciales.

No hay comentarios:
Publicar un comentario