Para conocer sobre el cumplimiento a la normatividad dispuesta en la Ordenanza 015 de mayo de 2000 en relación con el funcionamiento de los cementerios, los hornos crematorios y salas de necropsia en el departamento y por proposición del diputado Mario Marín Hincapié, rindió su informe hoy ante la asamblea la Secretaría de Salud del Risaralda.
Una detallada relación sobre el inventario de morgues dispuestas en todo el departamento, el estado de las mismas en los distintos cementerios locales y un informe bien particular sobre las prácticas de quienes manipulan cadáveres en esta jurisdicción y la falta de ajuste a los protocolos, hizo el Ingeniero Sanitario Diego Alejandro Rincón, adscrito a la Secretaría de Salud.
De otro lado, reconoció la Secretaría de Salud, la gran incomodidad que ha generado el cierre de la morgue en el Municipio de La Virginia y que cubría además el servicio para las localidades de Balboa, La Celia y Viterbo, sin que hasta ahora se haya brindado una alternativa que evite el traslado de estos cuerpos hasta la ciudad de Pereira, a lo que el Diputado Julio César Londoño ha sugerido la incorporación de una morgue móvil o la presencia de un vehículo forense que en esta parte del departamento garantice este servicio para estas jurisdicciones.
Por su parte, el Presidente de la Asamblea, Julio César Londoño Guevara, llamó la atención alrededor de la preparación de cadáveres, tema que parece convertirse en un claro negocio y sobre el cual debe existir también vigilancia por parte del Organismo de Salud Pública en este departamento, para impedir que al drama del traslado de los cadáveres hasta la capital del departamento para la respectiva necropsia, ahora se sume el de un gasto oneroso por efectos de preparación, según la denuncia de muchas familias sobre este particular.

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