OPINIÓN / Política, economía y fútbol

Cristian Gutiérrez Álvarez
Columnista
Con la no aprobación del tratado con Corea y el apunte de uno de los honorables congresistas donde increpo "Como en los TLC siempre hay ganadores y perdedores. Gran parte de la columna vertebral era el sector agrícola. 

Todos los gremios expresaron que este era el mejor TLC negociado por el Gobierno y el que más iba a beneficiar a los agricultores en razón a que Corea es un gran importador de alimentos con 23.000 millones de dólares al año. Los que se veían afectados eran los empresarios del sector de autopartes"….. se abren varias discusiones a saber. 

Existe una serie de fenómenos en el mundo conocido por los expertos en los desafíos económicos de los Estados, bautizados bajo la denominación de transnacionalización, globalización y geopolítica. Este último en el sentido de la expansión geográfica de la política, donde son equiparables analógicamente a lo que se está percibiendo en el mundial de futbol Brasil 2014.

En el fútbol en otrora, las hegemonías estaban delimitadas de manera sostenible, países como Brasil, Argentina, Francia, Inglaterra, Italia, España, Uruguay, Alemania, Holanda entre otros, marcaron una tradición futbolera casi imposible de alcanzar. Era una osadía pensar tan siquiera que un equipo de mediano vuelo iba a empatar un cotejo con estas súper potencias y si lo hacían era la cúspide mundial, verbigracia (Colombia – Alemania 1990), ergo era una eventualidad que ello pasara. Sin embargo, la negociación de jugadores a diestra y siniestra en el globo universal tanto de privados como de organizaciones públicas, ha permitido inclusive que países tan pobres futbolísticamente como Venezuela, algunos Asiáticos y Africanos, fogueen sus canteras con clubes de talla mundial como real Madrid, Barcelona, Chelsea, P.S.G, Milan, Manchester y otros 15 que se mantienen en el ranking de los mejores del mundo que por lo general son Europeos. Ahora por ejemplo un jugador del Congo Belga puede fácilmente estar marcando al mejor del mundo Lionel Messi en un partido de Champions League, o si se quiere más regional un Tumaqueño con las afugias del deporte Colombiano, hoy fácilmente puede estar haciéndole una gambeta a David Luis o un gol a Iker Casillas.  

Lo anterior refleja la facilidad con la que equipos llamados “chicos” juegan de tú a tú con los grandes mundiales hasta eliminarlos, dejando los pronósticos generales por el piso, aún de los más escépticos. Este puede ser un breve ejemplo de la globalización del futbol mundial y sus políticas transnacionales avaladas por la máxima autoridad en el tema “LA FIFA”.

En la política no estamos distantes de estas realidades, ya que el letargo institucional y la reorganización de los estados débiles, viene en ascenso por la geopolítica, la globalización del derecho, la economía, y sobre todo la transnacionalización que “ha significado la generación de empresas a nivel mundial que controlan la producción y la economía” donde el comercio y la industrialización, son componentes internacionales que incluyen a la mayoría de los países con crecimiento económico sostenible dejando a la postre facilidad en los tratados e intercambios de bienes y servicios, pero además con un papel inter - negociador de los actores políticos que deben actuar con responsabilidad en el desarrollo de sus naciones. 

Como receptores de teorías puras de los demás estados, como por ejemplo nuestra copia al sistema presidencialista de los E.E.U.U. hemos avanzado en independencia y reconocimiento mundial gracias a la pertenencia a instituciones internacionales de renombre e influencia mundial donde tenemos voz y voto, aunado a la manera decidida como en términos económicos hemos crecido, donde nuestra economía hoy está por el 6.4% por encima de países como Argentina, México, Italia y España que nos ponen de tú a tú en el plano de las negociaciones internacionales. 

Esto es una pequeña analogía de lo que el país ha avanzado en materia deportiva, económica y sobre todo política, nos falta mucho por avanzar pero el camino se torna apacible a los intereses de la nación. No obstante hubiese preferido que con la misma efervescencia que se vive un partido de la selección, se torne los procesos democráticos y las elecciones nacionales en procura de derrotar el abstencionismo. Mil gracias.   
CRISTIAN GUTIERREZ ALVAREZ 
Abogado 
Maestrando en Derecho Publico  

1 comentario:

  1. Por eso se vio equipos pequeños con opciones grandes.... Es verdad.

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