Concejal Fernando Muñoz dice tener respaldo sólido del senador Samy Merheg para aspirar a la Alcaldía de Dosquebradas

El concejal Fernando José Muñoz Duque, candidato oficial a la Alcaldía de Dosquebradas por el grupo del partido conservador que lidera el senador Samy Merheg, trabaja actualmente en la consolidación de una propuesta económica como eje fundamental del desarrollo local del municipio industrial de Risaralda.

Muñoz Duque es administrador público de la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP), se ha empoderado de procesos sociales y cívicos, actuando como promotor de las juventudes, líder comunal, representante de la asociación de comunidades rurales -ASCRUD-, presidente del Concejo Municipal de Dosquebradas, concejal por tres periodos consecutivos, presidente de comisión, autor de varios acuerdos municipales y ponente de varias iniciativas que han sido presentadas tanto por el ente central como por sus compañeros de la corporación.

En reunión sostenida recientemente con empresarios locales y regionales, el serio aspirante a la alcaldía de Dosquebradas el Concejal Fernando Muñoz, socializó una propuesta de desarrollo local desde la dimensión económica, con el propósito de fortalecer este eje estratégico dentro de su programa de gobierno.

Entre las ponencias y disertaciones que se presentaron por parte de reconocidos académicos, investigadores, empresarios y sociedad civil en general, resulta importante resaltar que todos los actores coinciden en que el desarrollo desde la dimensión económica pasa por la capacidad de respuesta que debe considerar el ente territorial para afrontar las nuevas dinámicas y exigencias del mercado global.

El concejal Fernando muñoz, plantea con mucha certeza que quien aspire a orientar los destinos de la segunda ciudad del departamento y la cuarta del eje cafetero debe contar con un conocimiento amplio de su problemática, necesidades y potencialidades, y para ello sin duda alguna, resulta fundamental haber nacido, crecido y surgido desde la base como ciudadano y líder en este hermoso municipio, solo así, se tiene una mirada integral de cuáles son las condiciones reales de la unidad básica territorial para atreverse plantear una propuesta responsable de corto, mediano y largo plazo.

Por eso hoy, después de estar trabajando por cerca de 25 años en pro de las comunidades y de hacer un análisis juicioso con la academia, el sector empresarial y la sociedad civil, es que puedo hablar de voluntad política, capacidad y valor civil al presentar y socializar una propuesta responsable respecto a la dimensión económica del municipio. 

La propuesta inicial, que en materia económica expone el doctor Muñoz, se sustenta en dos componentes fundamentales, el primero de ellos en la inversión orientada a crear empresa sostenible y el segundo enfocado en la reactivación del campo. 

Sin duda alguna, el alcance y materialización de estos componentes exige la articulación de todos los actores y sectores responsables del progreso local y regional. La inversión orientada a crear empresa sostenible en Dosquebradas, debe garantizar la capacidad de emprender e innovar, con base en una formación coherente con las condiciones y exigencias del mercado, mejorar los índices de productividad y elevar la comercialización, aprovechando las ventajas comparativas y competitivas del municipio y las empresas en los diferentes sectores de la economía. 

El sector empresarial, debe gozar de garantías en materia tributaria, laboral y comercial pero esto debe ser compatible con un equilibrio en materia de finanzas públicas, de tal manera que el gobierno colabore en la finalidad financiera de la empresa privada, pero que también tenga la gobernabilidad de comprometerla, a través de la responsabilidad social empresarial, para apoyar a la administración pública en el propósito de la finalidad social, es claro, que los sectores que impulsan la economía no pueden ser excluyentes, tienen que ser complementarios. 

En este mismo sentido, la reactivación del campo resulta fundamental, debemos volver a él, la inversión en el sector agropecuario se debe enfocar en la valoración de las aptitudes del factor tierra y de manera especial del factor humano, es decir, en las capacidades de nuestro campesino, cuando logremos identificar, potencializar y fortalecer las bondades y beneficios que nos ofrece el campo, podemos decir, que hemos recuperado la productividad y rentabilidad del sector primario como en otrora.

Al empresario campesino, lo debemos acompañar en toda la cadena productiva y comercial, lo que significa que se debe asistir técnica, tecnológica y financieramente desde la formación emprendedora y empresarial, desde la producción sustentable y el mercadeo competitivo de los productos, hasta la reinversión en formación de capital. Tenemos una deuda histórica con ellos y lo digo yo, que soy de origen campesino.

Lo anterior no es otra cosa, que estimular y promover la inversión productiva que permita crear empresa sostenible, que esta sea intensiva en generación de empleo formal, que el empleo formal entregue salarios dignos, que mejore las oportunidades y capacidad de compra de la comunidad de tal manera que un mayor consumo mejore las ventas y las utilidades se reflejen en nuevas inversiones. 

Como conclusión, debemos iniciar ya la ruta en la que las variables o agregados macroeconómicos estén en función del bienestar colectivo y no una sociedad marginada en función de un crecimiento focalizado en unos pocos. El crecimiento es importante cuando tiene la capacidad de satisfacer las necesidades de sus ciudadanos y se convierte en más y mejores oportunidades para todos en condiciones de equidad.

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