Si por ejemplo, el Alcalde De Bogotá, Gustavo Petro hubiese huido
del país, la horda de exclamaciones moralistas Uribistas y un sector
de los medios de comunicación capitalinos, sería hoy por hoy:
inaguantable.
Pero, al mejor estilo de la célebre película El
Padrino, la Ex-Contralora Sandra Morelli huye a Italia, ante
investigaciones graves de corrupción, por parte de la Fiscalía donde
la mínima acusación es la "tanquear" sus vehículos particulares, con
los recursos del erario público, y alquilar un edificio con un
millonario canon de arrendamiento..
Pero una caricatura en el diario El Tiempo, de
"Mil", es aún más explicita que cualquiera de éstas líneas, en la que
él, dibuja al Procurador Ordoñez expresando: "Que conste que yo no tuve
que ver con esto..."
La duda cede entonces lugar a la evidencia. Porque veamos:
María
del Pilar Hurtado, la misma de las "chuzadas" a magistrados y
periodistas, huye a Panamá; pero al unísono el psiquiatra Restrepo, el
mismo de la ternura "pacifista" de Uribe, con los jefes paramilitares
hoy extraditados, y el "generoso de Agro Ingreso seguro", pero con los
recursos del Estado, Andrés Felipe Arias, terminaron juntos peor no
revueltos, en suelo norteamericano, entre celdas, o casas lujosas, según
la complicidad y criterio del régimen Obama.
País, este de extraños y curiosos contrastes de la
justicia, en el que robarse una chocolatina en un supermercado, acarrea
seis meses de prisión, y hurtarse una yuca en una finca de un
terrateniente, se sentencia con un año de condena; mientras que éstos
funcionarios de "pedigrí " del poder, terminan gastándose en el
exterior, la platica que le robaron a las arcas de la Nación , es
decir, el dinero de nuestros impuestos, en lujosos restaurantes,
almacenes de calzado y ropa, y hasta usando bronceados finos, en
balnearios exclusivos solo para el exquisito Jet -Set prófugo
colombiano.

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