Ciertas precandidaturas para la alcaldía de Pereira, las tasan en oro. Las pusieron a valer oro en un mercado grosero y de desconfianza.
Mas semejan un partido – casino: donde las precandidaturas van con “gravamen al patrimonio”. Semejan sucursal de “un paraíso fiscal”. Al paso que van serán candidaturas usura. De subasta. Con cargo fijo y “pesaje oficial”.
1. Dos estupendos señores, dos estupendos precandidatos, dos creíbles concejales renuncian al derecho legal de inscribirse argumentando el uno “sobre la inminencia de contar con una suma de dinero demasiado alta para mi capacidad económica por lo desproporcionada, para atender los compromisos iniciales de mi campaña en el evento de resultar ungido como candidato oficial; lo que se constituye en una cortapisa anticipada para poder competir en igualdad de condiciones”.
2. El segundo de ellos: ““No estoy dispuesto a cumplir condiciones, reglas o reglamentos que no existen y menos firmar en concordancia con el formulario, de lo cual considero he dejado constancia pública para todos los efectos, debe ser al contrario; primero debo conocer a que me voy a comprometer y luego decido si estoy en capacidad de cumplir aceptar y firmar”.
3. El mayordomo de la hacienda electoral los señala de no aceptar precandidaturas por el “solo hecho de cañar” ( de simular o aparentar, en la jerga política) Es decir: ¡ HAY QUE TENER PLATA!
Habla claro y de corrido: ¡el costo de la campaña es de $4.500 millones!
Añado que bien podrían ser investigados por “enriquecimiento ilícito” si se revisan los topes que con cargo a la justicia electoral fija montos.
Pero esa es la política del billete. De compra de votos que, de acuerdo con la Revista Dinero sin que nadie en la región diga nada y calle por siempre, su valor en Risaralda es de 80 mil pesos.
Dosquebradas, Quinchía, Pereira, La Virginia han encarecido el derecho a elegir. No es extraño hablar de los “señores de la maleta” deambulando con el efectivo o lujuriosos señores patrocinados por gobernantes que esquilman, “ordeñan” -con el perdón del cuadrúpedo – esa feria ganadera en que está convertida la política. Hablo de la política al detal donde la subasta ha crecido por cuenta de estos bípedos.
Esa es la tómbola que gira en el banderazo inicial del proceso electoral. Democracia comprada no existe.
Mercancía electoral no se puede dejar entrar por los resquicios morales y éticos de jefecillos emplumados a los que solo les cabe el “interés” de negociantes.
Los partidos – de lo que existe – no pueden dejar podrir la actividad política.
Por eso no es extraño que el “bloque de búsqueda” aterrice en la ciudad para que investigue el “concierto “ montado para crear paraísos electorales artificiales.
Valiente la decisión de apartarse de dicho proceso asumido con responsabilidad y carácter por estos honrados profesionales.
Esto no puede repetirse.
Más que vergüenza, la gente reclama respeto y dignidad social. No el vulgar voleo de billete que inunda la conciencia electoral del Risaralda.

EN QUINCHIA ES EL SEÑOR BARNEY IBARRA ALCALDE CON SU TESTAFERRO Y CANDIDATO A LA ALCADIA ABSALON TREJOS QUIENES SE ROBARON EL INDER , ACABARON CON EL HOSPITAL Y LA ADMINISTRACION LA TIENENATEMORIZADA A IGUAL QUE A LOS CONTRATISTAS QUE LOS OBLIOGAN A COTIZAR Y A IR A REUNIONES SI NO LOS DESTITUYEN Y AL LADO DE LA ALCALDIA EL SEÑOR DE LA FARMACIA JUAN QUIEN A PUNTA DE HOJAS DE ZIN Y CEMENTO RECORRE TODAS LAS VEREDAS PROMETIENDO AYUDAS PÀRA QUE VOTEN POR ELLOS Y EL DIA DE ELECCIONES A CINCUENTA MIL PESOS MAS MERCADO A IGUAL SUCEDE EN EL CORREGIMIENTO DE IRRA CON LOS SEÑORES FLOREZ QUIENES ESOS DIAS CIOMPRAN LA POBLACION CON CARNE Y BILLETE DE CINCUENTA Y NADIE HACE NADA, MAS DIFICIL SE HA VUELTO ASPIRAR PARA LOS QUE QUIEREN TRABAJAR `POR EL PUEBLO.
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