OPINIÓN / El año de la paz en Colombia

Como corresponsal de la Cadena Caracol de Colombia, periodista de la Agencia Española de Noticias EFE y de otros medios locales panameños para los que trabajé, me tocó cubrir los procesos de paz de Nicaragua y del El Salvador, pero desde Panamá, con protagonistas centrales: como el recordado e histórico el General Omar Torrijos Herrera, "hombre fuerte" uno de los grandes líderes que coordinaba al Grupo de Contadora desde esa cintura geográfica de América y con otros hombres claves como: El Escritor Gabriel García Márquez, (amigo personal del militar panameño y de Fidel Castro dictador cubano), y quienes efectuaron memorables encuentros en Panamá o en Cuba, con Andrés Pérez de Venezuela y Alfonso López Michelsen de Colombia, y de cuyas citas frecuentes informaban los medios de comunicación de todo el mundo con rigor, y detalles novelescos.

Luego, entrevistando en varias ocasiones y verdaderas exclusivas mundiales a Presidentes de Estados Unidos como Jimmy Carter, Gerald Ford, al Coronel gringo Olivert Nort, a Presidentes de Nicaragua como Daniel Ortega, o de Venezuela como Hugo Chávez, o de Costa Rica, El Salvador y de Colombia, e.t.c. y quienes viajaban siempre a Panamá, a negociar tratados y "formulas salvadoras" para la paz en Centro América, e intentos de solución del conflicto armado colombiano que siempre fracasaron, salvo la mediación para el desarme y desmovilización del M-19 que corrió por cuenta de la facilitación al diálogo de el General Manuel Antonio Noriega, (hoy aún preso en una cárcel panameña, ubicada en las riveras del emblemático Canal ) y que tuvo como episodio central su mediación para la liberación de Alvaro Gómez Hurtado, que a propósito fue "Otra Chiva" Nuestra y para Caracol, y cuya misión me fue encomendada en "secreto" por mi entonces director Yamit Amad el más grande periodista de la radio colombiana.

Por ello, escribo con la humilde experiencia que me dejó ese periplo periodístico en el exterior. porque hoy en verdad, creo que están dadas aquí en Colombia, todas las condiciones para que en unos meses se firme en la Habana y luego se refrende en nuestra Colombia el Proceso de Paz.

Es la hora cierta de apoyar a nuestro Señor Presidente Juan Manuel Santos, a su equipo negociador, y a su contraparte los representantes de las FARC, para que por fin cese "la horrible noche" que nos ha durado más de 50 años de inútil guerra, donde los pobres de éste país, siempre han llevado la peor parte.

Es la hora precisa de que las más de 100 familias oligarcas que han gobernado a Colombia durante el último siglo, repartan un poco de sus múltiples fortunas conseguidas solo con la explotación y el olor a sudor de dignidad de los campesinos, obreros y trabajadores, pertenecientes a las clases más marginadas del país, con la complicidad de los partidos tradicionales el Liberal y el Conservador, quienes se repartieron ese poder burocrático durante tanto tiempo con Presidentes de la República algunos arbitrarios y sectarios, otros brillantes e inteligentes pero tantas veces ciegos a la realidad del país.

Nuestra democracia reclama cambios, y justicia real para esclarecer los crímenes aún impunes y llevar ante la justicia a los cómplices de "supremos poderes", quienes planearon y ejecutaron los asesinatos de grandes hombres como Jorge Eliecer Gaitán,, Jaime Pardo Leal, Bernardo Jaramillo, Carlos Pizarro y Luis Carlos Galán, por nombrar solo algunos.

Todos por la paz, es pues nuestra gran consigna hoy de ésta columna periodística, apoyados por organismos internacionales como la ONU, OEA y Presidentes de Estados Unidos, Europa, América Latina, y a la que se unen al unísono, empresarios, iglesia, militares progresistas y respetuosos del orden constitucional del país, entusiastas periodistas, deportistas, sociedad civil , gobernadores y alcaldes, la clase política altruista y responsable con el presente y el futuro de quienes soñamos y palpamos con nuestros hijos y nietos, una Colombia distinta y en paz. 

Por eso es la hora de intentar callar con argumentos sólidos y democráticos a ese " terrateniente caballista y ave rapaz de mal aguero" que lamentablemente gobernó a Colombia durante ocho siniestros años, y quien al parecer, ahora toma "valeriana" atormentado tal vez por la nueva realidad de nuestra democracia y tomo entonces prestado solo una breve párrafo de opinión del brillante columnista y escritor Antonio Caballero de una reciente edición de la Revista Semana:

"El Senador Alvaro Uribe y su circo de marionetas amaestradas tienes dos métodos para imponer sus verdades, es decir, sus mentiras. El primero, largamente refinado por Uribe en sus ocho años de gobierno, es el de eludir la pregunta formulada o el asunto en cuestión hablando de otra cosa. Esa figura se llama sequitur. El otro es la mentira pura y simple. Para decirlo en el contralenguaje uribista: la mentira frentera".

Agrega él luego. "Y aprendieron del ministro nazi de Propaganda, Joseph Goebbeels,que una mentira repetida cien veces se convierte en verdad"...

Por ello reitero yo hoy, que contra tanta infamia Uribista apostemos entonces:TODO POR LA PAZ DE COLOMBIA...

No hay comentarios:

Publicar un comentario