Vía / Reporteros Asociados del Mundo - RAM
Por: EDGAR ARTUNDUAGA
www.kienyke.com
“Me voy a morir de pena moral”, me dijo Alberto Piedrahita Pacheco la noche que celebramos los 80 años de doña Hilda Strauss. Se le veía destrozado, agobiado, ante la muerte reciente de su esposa, Ligia Guevara.
Sus hijos, por ayudarle, lo sacaron de la vieja casa que habitó la familia y ahora vivía en un pequeño apartamento. “Es una tortura, me despierto y la veo al frente, me pasa toda la película de nuestra vida, no tengo paz”.
