Me acuerdo bien de la maleta que decían rondaba Pueblo Rico una semana antes de elecciones. De las vacas enteras que sacrificaban para darle gusto a la gula de los indígenas adentro de varios municipios del occidente. De los mercados, las tejas, los últimos días…de las visitas un dìa antes de elecciones con billete en mano para buscar líderes y pagarlos de contado.
Muchos de ellos se tropezaban saliendo de sus casas. Se los encontraban de frente. Una señora que alegó decencia, tenía una abultada y generosa chequera que era un proceso 8 mil chiquito. El otro, entraba en escena y le quitaba el cheque y le aumentaba la cifra. Al mejor postor era el pago. Era una puerta giratoria inmensa…
