Parece perfectamente claro que el Fiscal Montealegre sabía desde el pasado mes de diciembre la increíble historia de los asesores de Santos, J JRendón y Germán Chica, alrededor de la voluntad de la mafia de entregarse a las autoridades colombianas con todo su formidable aparato criminal, sus más de ocho mil hombre armados, sus rutas de tráfico, sus cultivos ilícitos, su descomunal riqueza y sus complicidades.
Pues en secreto se habría quedado la criatura, si no la sacan a la luz Daniel Coronel, desde Semana, y El Espectador, que le dedicó cuatro páginas enteras, que menos no merecía, a semejante asunto.
