La violencia desatada por el Gobierno venezolano desde hace más de un mes contra manifestantes pacíficos en ese país alcanza el punto de ebullición en Washington.
La Casa Blanca, el Departamento de Estado y el Congreso de Estados Unidos elevaron esta semana el tono de sus pronunciamientos y los legisladores en Washington pasaron a la acción para detener la violencia gubernamental contra las protestas populares en Venezuela.

