El complejo San Marino, en Guayaquil, Ecuador, denunció que fue hackeado por desconocidos, que emitieron una película de sexo explícito en el patio de comidas.
Eran las 21 del viernes y el centro comercial estaba repleto. Las familias con niños pequeños y los grupos de amigos comían cuando las exuberantes imágenes los sorprendieron. Risas, vergüenza y un poco de indignación entre los asistentes.
