Indígenas amazónicos en Perú han exigido la expulsión de un polémico cura italiano al que acusan de "racismo y agresión" por su papel en la promoción de la construcción de una nueva carretera, que los indígenas han bautizado como "la Carretera de la Muerte".
El Padre Miguel Piovesan, sacerdote de la parroquia de la pequeña ciudad de Puerto Esperanza, en el remoto sureste de Perú, ha reclutado a un grupo de poderosos aliados, entre los que se encuentran influyentes congresistas, que respaldan su plan para conectar la ciudad a la red de carreteras de Perú.
