Dos sacerdotes católicos fueron asesinados en menos de 24 horas, en casos aislados en el territorio nacional.
El sacerdote Luis Alfredo Suárez Salazar, de 50 años, quien era párroco de una iglesia en Villavicencio, Meta, fue muerto el sábado en Ocaña de dos tiros que le hizo un sujeto que se movilizaba como parrillero en una motocicleta.
