Desde el 2008 Santuario fue el municipio con más riesgo de lesionarse con pólvora en el país. Alcalde revela la estrategia para que todos los municipios de Risaralda sigan el ejemplo.
En las marchas que se realizaron en el municipio no solo participaron los jóvenes, también personal del hospital, padres de familia, la Alcaldía y la comunidad en general.
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| Adrián Bedoya Cano Alcalde |
Santuario. Durante los últimos años, Santuario tuvo un récord poco envidiable en el número de lesionados con pólvora. La cifra de quemados en una población de apenas 15 mil habitantes era tan alto, que fue considerado como uno de los municipios con mayor riesgo de lesionarse con pólvora en Colombia.
De acuerdo con las estadísticas, en un año como el 2011 se registraron tres quemados durante los primeros días de diciembre.
De acuerdo con las estadísticas, en un año como el 2011 se registraron tres quemados durante los primeros días de diciembre.
Por lo anterior, el año pasado Santuario fue escogido por la secretaría de Salud Departamental como municipio piloto, para adelantar una campaña educativa, con el objetivo de prevenir los lesionados con pólvora que afectaban especialmente a los niños.
Sin embargo, en la pasada temporada decembrina los santuareños lograron lo que parecía una meta imposible de alcanzar: reducir a cero el número de quemados. ¿Cómo lo consiguieron?, ¿Cuál fue el secreto para obtener este logro que los tiene de ejemplo para todo el país?
El alcalde de Santuario, Adrián Bedoya Cano, reveló las acciones adelantadas en el municipio:
¿Cuál es la clave para bajar el número de quemados?
Comprometernos a fondo con el tema y trabajar en equipo con las fuerzas vivas de todo el municipio, la Gobernación y la Secretaría de Salud Departamental. El problema es de todos y todos debemos contribuir a la solución del mismo.
¿Pero cuáles fueron las acciones puntuales?
Luego de un Comité de Vigilancia Epidemiológica Comunitaria donde la Secretaría de Salud reveló las estadísticas sobre los lesionados en el municipio, los representantes de las fuerzas vivas se articularon con la campaña de la Gobernación y se comprometieron a realizar actividades como actividades educativas, charlas a los padres, marchas o movilizaciones sociales en el municipio contra el uso de la pólvora.
Aunque en términos generales, la clave para mi fue la participación de los representantes de la alcaldía, la iglesia, la policía, el hospital, los líderes y por su puesto las instituciones educativas.
No quedó un solo rincón de Santuario sin que se colocara un afiche contra la pólvora, sin desconocer las actividades artísticas que se llevaron a cabo con mensajes de prevención, lo que en conjunto se convirtió en tema de conversación durante semanas, tanto en los medios de difusión como en la calle.
¿Cómo fueron las marchas?
Las marchas estuvieron encabezadas especialmente por los estudiantes, que son los más afectados por las lesiones con pólvora. Éstos salieron a las calles disfrazados de quemados y con mensajes alusivos al tema como: “Si Ama a su Familia que la Pólvora no Llegue a sus Manos” y “Denuncie la Venta de Pólvora”. Fue tal la efectividad de los mensajes en la comunidad, que ésta misma denunció la existencia de una fábrica de pólvora en una vereda.
No se puede desconocer que las marchas fueron exitosas, primero porque el mensaje le llegó a toda la comunidad, segundo elevó la percepción del riesgo y tercero ayudó a ejercer presión social sobre los que venden pólvora, los padres y los manipuladores.
¿Qué medidas tomó la Alcaldía?
Con ese respaldo de la comunidad, no nos tembló la mano para expedir un Decreto donde se prohibió el uso, fabricación y venta de pólvora en todo el municipio. Lo único que se autorizó fue la manipulación de la pólvora durante las fiestas decembrinas por parte de personas expertas y tomando todas las medidas de seguridad.

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