El partido conservador está polarizado. Tiene anarquía de liderazgo.
Tiene dirigentes en caminos diversos. Se sientan a dialogar pero no llegan a acuerdos por más reuniones que hagan. Hoy es más lo que los divide que lo que los une.
El senador Juan Samy Merheg (43.797 votos y 19 en el resultado global de su partido) no ha sido jefe vistoso. Al contrario: en su gran mayoría, los “cacaos” o el notablato en Risaralda, están contra él (no olvidar documento enviado recientemente).
Para la Cámara, viene de sacar la no despreciable suma de 67.940 votos para su lista (No olvidar que con 24.933 sufragios, Diego Naranjo se alzó con la credencial y sirvió para empujar a Ricardo Valencia – hoy en la lona - que sumó escasos 15 mil votos y luego disfrutar de la credencial, el santarrosano, César Franco) Bueno es decir, que varios aliados políticos del pasado de Naranjo, , se le han corrido (Judith Giraldo, alcalde de La Virginia…)
Históricamente, empujó de carambola a dicha lista 13 mil votos más por la franja azul que le sumaron e hicieron ruido para aumentar el umbral.
Ni que decir que están divididos en el Concejo (las dos mujeres le hacen mayoría al hombre) En la Asamblea, es otro cuento. Vean: Rivera Peña está con Merheg al senado y con su ego para la Cámara. Londoño Julio César, deshoja margaritas: no tienen candidato para el senado y cámara. Por el momento dícese que está con el ex alcalde Hernando Murillo, quien sigue a Merheg. Oye oferta. Hugo Armando no tiene ficha para el senado y para la Cámara, está con Mauricio Salazar.
Todo esto para decir que hoy los dos representantes con credencial en el saco (léase Naranjo – Franco y Asociados) descalifican la aspiración del abogado Mauricio Salazar, a quien ven como un “recién llegado” y en el más de los casos: un aparecido. Se oponen a que le den aval pese a conocer bien que lo otorga la Dirección Nacional Conservadora.
Recuerda mucho en el pasado la famosa tenaza conformada por tres eximios dirigentes y pulcros conservadores ( Isaza Emiliano – Escobar Jaime – Martínez Germán) para tratar de sacar del tinglado al representante Jaime Salazar Robledo, orientador de una vertiente conservadora aplicada a lo social y a un conservatismo pobre, de barriada.
Mauricio Salazar, abogado de profesión, con especializaciones y maestría, que sabe gestionar recursos para la región, confiesa que ha votado por el liberal Juan Manuel Arango y fundamenta que su partido – que quede claro, el conservador- , también lo ha hecho en el pasado. Pero, les recuerda también a quien hoy le tiran piedra: que viene de padre y madre conservadora, que votó por Elsa Gladys, Luis Carlos Ramírez y por el propio ex gobernador Víctor Manuel Tamayo. No es de los que mantiene en el directorio sino de política directa con la gente. Y, lo hace desde 15 años atrás….
Busco recuperar la credibilidad en la política y en los políticos, responde. Señala que tiene la preparación académica y el conocimiento para llegar al Congreso. Asegura que el “veto” a su nombre para engrosar la lista a la Cámara, es porque “me ven como una amenaza y por el conservatismo social que represento”.
El doctor Mauricio, que sigue sumando apoyos, va de entrada y no de salida. Además, el sabe bien, que está al día con su carné azul.
El voto útil, lo encarnan también el ex gobernador Tamayo Vargas quien está metido en el ruedo y el ex candidato Sigifredo Salazar (100 mil votos como candidato a la gobernación pasada) ¿Con quién va a estar Luis Carlos Ramírez? Son apuntes para armar el rompecabezas.
En toda esta paradoja, quisiera saber quienes del partido conservador, cruzan la frontera del Centro Democrático y cuantos votos le quitan a este océano azul, que demuestra con el caos de sus dirigentes, que es inundable.

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