La Fiscalía ocupó con fines de extinción de dominio la finca Calandaima, propiedad del extinto narcotraficante Pablo Escobar.
De acuerdo con las autoridades, el predio ubicado en en El Poblado, Medellín, estuvo durante 20 años en el anonimato judicial, y está fraccionado en dos haciendas avaluadas 8 mil millones de pesos.
La investigación en Medellín permitió descubrir que miembros del cartel de Medellín pretendían quedarse con la finca bajo falsas argumentaciones jurídicas, puesto que Casteblanco Fonseca denunció como uno de sus secuestradores a un socio de Pablo Escobar llamado José Fernando Posada Fierro.
Tras la captura de Posada Fierro, dentro de un proceso de colaboración con la justicia, reveló que él nunca secuestró a Casteblanco, sino que por el contrario, que Casteblanco también formaba parte del Cartel de Medellín y que era socio de Pablo Escobar y que entere los tres habían secuestrado a una tripulación de un barco que había perdido un cargamento.
Sobre la finca Calandaima, Posada Fierro contó que ese predio se lo había entregado a Pablo Escobar uno der sus socios dentro de una transacción comercial y que desde 1992 figuraba a nombre de una persona que limpiaba carros a la que le habían pagado 100 mil pesos por prestar su firma en una notaría.
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