La muerte del mayor Germán Méndez Pabón y el patrullero Edílmer Muñoz Ortiz, a manos de la guerrilla de las FARC en Tumaco - Nariño, es un acto que calificó el gobernador de Risaralda, Carlos Alberto Botero López, de demente y bárbaro.
“Este acto solo debe ser así porque continúan pensado que a través de la armas y de la tortura conseguirán algo en el país. Lo único que lograron, además de destruir los núcleos familiares de las víctimas, fue quitarle la vida a dos seres humanos, quienes tenían un proyecto de vida estructurado y un futuro distinto a el que ellos quieren”, dijo Botero.
“No debemos darle tregua a los bandidos que no quieren cambiar su forma de pensar, por lo tanto, si es necesario se deben tomar decisiones drásticas para mantener el orden y la estabilidad de la democracia”, agregó.
Finalmente invitó al Gobierno Nacional y a los Entes Territoriales a que se promuevan en las regiones los Acuerdos de Paz en las familias, porque la Paz no solo se consolidará en La Habana.
“No desconozco la importancia de adelantar en nuestras regiones, los procesos que contribuyan al Posconflicto. Sin embargo, pienso que debemos realizar un trabajo más articulado y juicioso con las familias de nuestros departamentos, incentivándolas a poner en práctica “Acuerdos de Paz”, para que los ciudadanos que crezcan en ellas, sean tolerantes, solidarias y respetuosas de sus semejantes y su entorno”, comentó.

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