Escribí - recuerdo ahora - que los pactos obedecen más a odios y venganzas.
Para sacar del cuadrilátero a rivales de la política. Es válido. Esa es la sustancia que se destila entre barones electorales. Al pueblo nunca le toca, decía el escritor con sorna hace muchos años.
Política a tres bandas: efectos diversos en la tacada. Sumas y restas para consolidar paquetes clientelares.
