Quienes a esta altura profesional, ya somos una fabrica de cansancio y de anécdotas, lamentamos la partida de otro grande y tal vez del último coloso de la era brillante de la gran prensa norteamericana.
Porque los que hemos trabajado en algunas redacciones de agencias de noticias en el exterior y en Colombia, en noticieros de televisión, o en rotativos y emisoras en las denominadas "unidades investigativas", tenemos como ejemplo de valor periodístico al maestro Bod Bradlee.
