Con una inversión superior a los 500 millones de pesos, gestionados por el alcalde Carlos Eduardo Toro Ávila y la gerente de Empocabal, Luz Ángela Marín Loaiza, ante la dirección de Aguas y Aseo de Risaralda y con recursos propios, se dio inicio a las obras complementarias de recuperación de la bocatoma del acueducto sobre el Río San Eugenio, las que habían sido destruidas totalmente por la avalancha del rio, el pasado 14 de octubre de 2011.