Las cabinas telefónicas que se encuentran instaladas en los barrios de la ciudad se han convertido en el instrumento para que personas inescrupulosas hagan falsas llamadas a las líneas 119 de Bomberos Pereira y 123 de emergencia, operadas desde el Comando de la Policía Metropolitana.
El número de llamadas que se atienden en cada uno de estos organismos de socorro alcanza entre 40 y 50 en promedio por día, en su mayoría para insultar y bromear, detectándose que regularmente lo hacen estudiantes de estos sectores donde se encuentran instalados los teléfonos públicos.
