El argumento es que durante su elección el voto no fue secreto.
La Sala encontró que hubo grave irregularidad en la conformación de la terna que, junto con la doctora Martha Lucía Zamora Ávila y Alejandro Linares Cantillo, conformó el Consejo de Estado, en cuanto la mayoría de los miembros de la Sala Plena hizo pública su intención de voto, cuando el reglamento de esta Corporación señala que sin excepción “en todo caso” el voto debe ser secreto.
