Benzema aprovechó un regalo de Valdés a los 22 segundos para adelantar a los blancos. Pero apareció Messi para asistir al chileno que marcó el empate. Y en el complemento, Xavi y Cesc establecieron el 3-1 final. Ahora, ambos comparten el primer puesto de la Liga
Los blancos cumplieron con el primer mandamiento de Mourinho y en la primera aproximación se pusieron en ventaja gracias a un grosero error defensivo del fondo blaugrana. El campo mojado, producto de la lluvia caída sobre el estadio Santiago Bernabéu en la previa del juego, no pareció ser tenido en cuenta por Valdés. El portero culé provocó una mala salida y la desinteligencia defensiva fue aprovechada por Karim Benzema que no perdonó.
El francés volvió a pagar con un gol su titularidad por encima de Gonzalo Higuaín y despertó la ilusión de la afición madridista de una fácil victoria. Pero Lionel Messi se encargó de recordarle que enfrente se encontraba el gran campeón. El argentino lo perdió en el minuto cinco tras un remate cruzado y una notable respuesta de Iker Casilla. Pero no falló en la precisión de su pase cuando el reloj marcaba 30 minutos.
Comenzó arrastrando marcas desde el centro del campo, ridiculizó con su gambeta a cuatro hombres vestidos de blanco, y asistió entre líneas al chileno Alexis Sánchez, que con una exquisita definición anotó el empate para alegría culé y registró su primer gol con la casaca blaugrana ante el eterno enemigo.
El gol del empate apagó al Madrid. Barcelona comenzó a tomar las riendas del juego. Impuso su estilo en el Bernabéu con la posesión del balón. Y concretaría su objetivo en la parte final.
A los 7 minutos de la parte final, Xavi Hernández probó desde afuera del área y favorecido por un desvío desató la euforia de los 500 catalanes en medio de la multitud merengue. Casillas no pudo evitar que el balón se introduciera entre su palma izquierda y el poste y 2-1 blaugrana.
El Madrid se mostró confundido con la desventaja. No encontró respuestas en su figura Cristiano Ronaldo ni tampoco en las variantes de Mourinho. Y cuando se cumplían 25 minutos, Cesc Fábregas cabeceó al gol para sentenciar la historia e igualar a su rival en la cima de la Liga.
Quedaba mucho tiempo, pero pocas energías para el perdedor. Los ingresados Gonzalo Higuaín y Kaká intentaron achicar la diferencia y cambiar la historia pero se toparon contra la solidez del equipo de Guardiola, que a esa altura del juego y con la ventaja de dos goles ya tenía la victoria en el bolsillo.
Antes de viajar a Japón para disputar el Mundial de Clubes, Barcelona dio una nueva muestra de su grandeza como equipo en propio campo merengue y no lo dejo escapar en la lucha por el título. Le dejo en claro que no le regalará el título. Una vez más, el éxitoso "Mou" termina sufriendo en un duelo con "Pep". Y la emoción de la liga parece que estará garantizada hasta el final.
Fuente / Infobae
No hay comentarios:
Publicar un comentario